
Una deuda inicial de 25.000 euros acabó convirtiéndose en una pesadilla para una familia de Pinos Puente, en Granada. Lo que comenzó como un préstamo para saldar los problemas económicos del hijo mayor, derivados de su adicción al juego y las drogas, terminó en un caso de extorsión marcado por las amenazas, la presión psicológica y la firma de un reconocimiento de deuda de 1,1 millones de euros.
El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha ratificado las condenas de hasta tres años y medio de prisión impuestas a cuatro miembros de un mismo clan familiar por su participación en estos hechos. La resolución confirma, en lo esencial, las penas dictadas por la Audiencia Provincial de Granada, aunque estima parcialmente el recurso de los acusados al apreciar la atenuante de dilaciones indebidas.
Los hechos se remontan a principios de 2017, cuando una de las víctimas recurrió a la principal acusada para obtener un préstamo de 25.000 euros con el que afrontar las deudas de su hijo. El acuerdo establecía que tendría que devolver aproximadamente el doble en el plazo de un mes.
Sin embargo, al no poder cumplir con el pago en el tiempo previsto, la cantidad comenzó a crecer de forma desproporcionada, sometida a unas condiciones abusivas que la sentencia describe como «leoninas» y que habrían sido impuestas unilateralmente por la prestamista.
La situación fue agravándose durante meses, hasta que las víctimas acabaron sometidas a una presión que iba mucho más allá de las reclamaciones económicas. Según los hechos recogidos en la resolución judicial, los acusados llegaron a amenazar a la familia con cortar los dedos de su nieta, de tan solo cuatro años, para forzarla a aceptar las condiciones impuestas.
Finalmente, las víctimas fueron llevadas a una notaría, donde se vieron obligadas a firmar un documento que reconocía una supuesta deuda de 1,1 millones de euros, una cantidad muy alejada del préstamo inicial.
La principal acusada ha sido condenada a tres años y seis meses de cárcel por un delito continuado de extorsión y otro de estafa procesal en grado de tentativa. No obstante, ha quedado absuelta de los delitos de amenazas, coacciones y blanqueo de capitales.
Su yerno, considerado coautor de la extorsión, deberá cumplir tres años y un día de prisión. Por su parte, el marido y el hijo de la prestamista han sido condenados a un año y seis meses de cárcel cada uno como cómplices.
El TSJA ha mantenido estas penas, que ya se encontraban en el mínimo legal aplicado por la Audiencia Provincial, pese a reconocer la atenuante relacionada con la duración del procedimiento judicial.
Además de las penas de prisión, los cuatro condenados deberán indemnizar conjunta y solidariamente a la familia con 7.000 euros. La resolución también confirma la nulidad del documento notarial en el que se reconocía la deuda de 1,1 millones de euros.
En el procedimiento, otras seis personas investigadas por su posible relación con los hechos han resultado absueltas.
La sentencia pone así fin, en esta instancia, a un proceso judicial en el que un préstamo de 25.000 euros derivó en una deuda ficticia de más de un millón y en graves amenazas contra una familia que buscaba una salida a sus problemas económicos.