Una noche para recordar. Los Puntos y Formula V nos devolvieron a nuestra juventud en Torrenueva Costa
Reportaje Paulino Martínez Moré (Motril@Digital)
Motril@Digital.– Todavía resuenan en el aire las canciones que marcaron una época. Este sábado, el estadio Paulino Salgado Quetglas de Torrenueva Costa se llenó de emoción, recuerdos y mucha música en una noche que fue, ante todo, un homenaje a la memoria colectiva. Más de mil personas se reunieron para vivir una experiencia única con dos leyendas del pop español: Los Puntos y Fórmula V.
Los Puntos, que nos regalaron su “Llorando por Granada”, probablemente una de las canciones más emocionantes que se hayan escrito sobre esta tierra. Cerrando los ojos, era fácil imaginar la ciudad nazarí al atardecer, y con ella, tantos recuerdos que han quedado ligados para siempre a su música.
Lo que pasó allí no fue solo un concierto, fue un viaje en el tiempo. En cuanto sonaron los primeros acordes de “Eva María”, los aplausos se mezclaron con sonrisas, con miradas cómplices entre amigos de toda la vida, con lágrimas discretas de quienes sintieron que, por un momento, volvía aquel verano de los años 70. Fórmula V, con esa energía intacta y el poder de sus letras sencillas pero eternas, nos hizo cantar todos a una “Cuéntame” como si no hubieran pasado los años.
Fue una noche de esas que uno no quiere que acaben. Porque no solo se trataba de recordar viejos éxitos: se trataba de volver a sentir. De ver cómo padres e hijos compartían canciones, cómo abuelos bailaban con nietos, cómo, por un instante, todos fuimos jóvenes otra vez.
La actuación de DJ Moisés Franco fue una auténtica sorpresa para muchos… y un regalo para todos. Con una mezcla perfecta de ritmos clásicos y sonidos actuales, consiguió que nadie se quedara quieto. Su energía en el escenario y la forma en que conectó con el público hicieron que el cierre de la noche fuera simplemente inolvidable.
Y por si fuera poco, hoy domingo llega el broche de oro con Camela. Ángeles y Dioni han conseguido vender ya más de 4.000 entradas gracias al carisma de sus canciones como “Cuando zarpa el amor”, “Nunca debí enamorarme”, junto a un amplísimo repertorio de éxitos . La tecno-rumba, esa mezcla tan suya que marcó los 90, demuestra en 2025, que Camela sigue más viva que nunca.
El festival Mar de Ídolos ha nacido con fuerza. Y sobre todo, con alma. Porque no es solo música lo que ofrece, sino un reencuentro con quienes fuimos, con lo que sentimos y con las canciones que, de una forma u otra, nos han acompañado toda la vida. Torrenueva Costa quiere que esta cita se repita cada verano. Y ojalá sea así, porque noches como esta no se viven todos los días.