
La mañana de este domingo, marcada por la tormenta que a estas horas nos acompaña, ha tenido también su particular guarnición bajo tierra. Una treintena de movimientos sísmicos de baja intensidad se han registrado durante las últimas 24 horas en distintos puntos de la provincia de Granada y en la zona norte del mar de Alborán, dibujando una jornada de cierta actividad sísmica, aunque sin que los datos aportados apunten a movimientos de especial relevancia.
Uno de estos temblores se ha producido a las 10:31 horas, al sureste de Almuñécar, con una magnitud de 1,7. Según los datos del Instituto Geográfico Nacional (IGN), el epicentro se ha localizado a 13 kilómetros de profundidad.
Sin embargo, el movimiento de mayor magnitud entre los destacados de esta mañana ha tenido lugar a las 8:41 horas en el municipio de Cájar, donde se ha registrado un terremoto de magnitud 2,8.
La actividad sísmica se ha extendido por distintos municipios del área metropolitana granadina y otras localidades de la provincia. Gójar, Granada capital, Armilla, Ogíjares, Vegas del Genil, La Zubia, Maracena, Dílar, Monachil y Moraleda de Zafayona figuran, entre otros puntos, en el recorrido de estos pequeños movimientos telúricos.
Así, mientras la lluvia y la tormenta marcan el pulso de la superficie, el subsuelo granadino suma una nueva jornada de pequeños reajustes. Una sucesión de microterremotos que, por su baja magnitud, suele pasar inadvertida para buena parte de la población, pero que queda reflejada en los registros de vigilancia sísmica del Instituto Geográfico Nacional.