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Reportaje Paulino Martínez Moré (Motril Digital)
El artista catalán protagoniza uno de los grandes momentos de las Fiestas Patronales con un concierto gratuito que convirtió el Cortijo del Conde en un gigantesco coro
Nil Moliner hizo anoche honor a su condición de uno de los grandes nombres del pop español actual. El cantante y compositor catalán reunió a una multitud en la Caseta Municipal del Cortijo del Conde, dentro de la programación de las Fiestas Patronales de Motril, en un concierto de acceso gratuito que terminó convirtiéndose en una auténtica celebración colectiva.
La respuesta del público fue contundente: lleno absoluto en la Caseta Municipal para recibir a un artista que atraviesa uno de los momentos más sólidos de su carrera.
La actuación, programada por el Área de Fiestas del Ayuntamiento de Motril, dirigida por el concejal Gerardo Romano, se había presentado como una de las grandes citas musicales de estas fiestas y terminó confirmando las expectativas.
Una noche para cantar, saltar y bailar
Desde los primeros compases quedó claro que el concierto no iba a ser una actuación para contemplar desde la distancia. El artista convirtió rápidamente el escenario en un punto de encuentro en el que sus canciones funcionaron como un lenguaje común. Su pop luminoso, las guitarras, las melodías pegadizas y una puesta en escena marcada por la energía encontraron una respuesta inmediata entre los asistentes.
Moliner es, además, un artista especialmente vinculado al directo. Su carrera ha crecido alrededor de una relación muy estrecha con el público y esa característica volvió a quedar patente en Motril.
Canciones como “Soldadito de hierro”, uno de sus grandes himnos, permitieron comprobar hasta qué punto sus melodías forman ya parte del imaginario de una generación de espectadores. Pero la noche no se quedó en la nostalgia de sus primeros éxitos.
Motril descubre al Nil Moliner de NEXO
La actuación llegó en plena presentación de NEXO, el nuevo proyecto discográfico de Nil Moliner, una etapa en la que el artista ha dado un paso adelante tanto musical como personalmente.
El propio concepto del álbum resume bien su nueva filosofía: el artista entiende ahora su papel como un nexo entre las canciones y las personas, más que como el único protagonista del espectáculo.
Esa idea cobró especial sentido anoche. Porque en el Cortijo del Conde el protagonismo terminó repartiéndose entre el escenario y una audiencia entregada que conocía las canciones, acompañaba sus estribillos y respondía a cada movimiento del cantante.
Entre el nuevo repertorio aparecieron canciones como “Tu cuerpo en braille”, “Me acuerdo de ti” y otros temas de una etapa que muestra a un Nil Moliner más maduro y también más personal.
El éxito de NEXO confirma, además, que su evolución no ha supuesto una ruptura con su público. Al contrario: el nuevo material convive con naturalidad con las canciones que han construido su trayectoria.
De los pequeños escenarios a llenar grandes recintos
Lo ocurrido en Motril tiene además una lectura que trasciende la noche de las fiestas. Nil Moliner ha recorrido en pocos años un camino extraordinario: de tocar en pequeños locales y hacerse conocido a través de internet a convertirse en un artista capaz de llenar grandes recintos y reunir a miles de personas.
El cantante acumula ya más de dos millones de oyentes mensuales en Spotify y ha conseguido llenar en varias ocasiones el Palau Sant Jordi de Barcelona, uno de los grandes escenarios de la música en directo en España.
Su crecimiento se produce, además, sin abandonar uno de los rasgos que mejor definen su propuesta: la cercanía. Y precisamente esa cercanía fue uno de los ingredientes fundamentales de su noche motrileña.