
Hay travesías que se miden en millas y otras que se miden en gestos. La que parte estos días desde Motril hacia Ceuta pertenece, sobre todo, a las segundas.
El puerto motrileño será uno de los puntos desde los que zarparán embarcaciones para sumarse a la denominada Armada de la Solidaridad, una iniciativa que reunirá a navegantes procedentes de distintos puertos andaluces con un mismo destino y una misma intención: hacer llegar a los ceutíes un mensaje de cercanía y apoyo. La organización prevé la participación de hasta 60 barcos en una travesía que culminará este sábado, 29 de agosto, en aguas de la ciudad autónoma.
Desde Motril, acostumbrada a mirar al mar como una puerta abierta al Mediterráneo y al continente africano, la iniciativa adquiere un significado especial. Una embarcación que deja atrás la Costa Tropical rumbo al otro lado del Estrecho no transporta únicamente personas; lleva también una idea sencilla y poderosa: que la distancia puede recorrerse y que la solidaridad no tiene por qué quedarse en tierra.
Bajo el lema «Unidos por Ceuta, unidos por España», la flotilla ha sido concebida como un acto civil y pacífico. Sus participantes quieren convertir la llegada a Ceuta en una imagen de respaldo y fraternidad, reforzando los vínculos entre los puertos peninsulares y una ciudad que, en las últimas semanas, ha atravesado una situación especialmente compleja.
Motril, además, ha querido expresar ese apoyo también desde tierra. El Ayuntamiento se ha sumado a la concentración convocada para el próximo 2 de septiembre, coincidiendo con el Día de Ceuta, en una nueva muestra de solidaridad de la ciudad con sus habitantes. Así, el compromiso motrileño se dibuja en dos escenarios: en la plaza y en el mar; con ciudadanos que se concentran y con barcos que navegan.
Quizá esa sea la imagen que mejor resume esta iniciativa: el mar, que tantas veces parece una frontera, convertido por unas horas en un camino. Desde Motril, algunas embarcaciones pondrán rumbo a Ceuta con la intención de tender un puente simbólico sobre las aguas. No se trata de llegar primero ni de conquistar ninguna meta. Se trata, sencillamente, de estar presentes.
Porque hay ocasiones en las que un puerto no solo sirve para despedir barcos. A veces, también sirve para lanzar mensajes. Y desde Motril, esta vez, el mensaje navega rumbo a Ceuta.