
Foto de archivo Ramón Martín (Motril Digital)
El sector reclama mantener y ampliar las ayudas al combustible ante el fuerte incremento de los costes y estudia nuevas medidas de presión
El transporte profesional vuelve a mirar con preocupación al precio del gasóleo. La escalada del combustible está elevando los costes de las empresas y autónomos del sector justo cuando las actuales medidas extraordinarias de apoyo tienen prevista su finalización el 30 de septiembre.
Las organizaciones de transporte reclaman al Gobierno que mantenga las ayudas y las refuerce. La patronal UNO ha planteado elevar hasta 40 céntimos por litro la rebaja para los vehículos acogidos al gasóleo profesional y prolongarla, al menos, hasta final de año. Por su parte, la CETM también reclama que las medidas continúen mientras persista el encarecimiento del combustible.
La presión sobre el sector llega después de que la ayuda específica al gasóleo profesional haya quedado reducida en septiembre a cinco céntimos por litro, frente a los 15 céntimos de agosto y los 10 de julio, según Fenadismer.
El malestar también se está traduciendo en la posibilidad de nuevas movilizaciones. La Plataforma en Defensa del Transporte celebró el pasado 19 de septiembre una asamblea extraordinaria en la que se abordaron las próximas acciones ante el incremento del precio del combustible y actualmente estudia la convocatoria de un paro nacional indefinido.
El sector insiste en que el problema no se limita al precio del carburante, sino al conjunto de los costes que soporta el transportista mientras su capacidad para repercutir esas subidas sobre el precio final de los servicios es limitada.
Con el 30 de septiembre como fecha clave, las próximas decisiones del Gobierno y la respuesta de las organizaciones determinarán si las reclamaciones se quedan en la negociación o desembocan en nuevas movilizaciones en las carreteras.