
El puerto de Motril estaba entre los destinos que algunos de los migrantes localizados en Melilla pretendían alcanzar ocultos entre camiones, remolques y estructuras de las atracciones de feria. Una treintena de personas han sido interceptadas durante la primera jornada de la denominada Operación Feriante, el dispositivo desplegado por Policía Nacional, Guardia Civil y Policía Local para impedir que migrantes se introduzcan clandestinamente en los vehículos de los feriantes que abandonan la ciudad autónoma rumbo a la península.
La operación se puso en marcha coincidiendo con el desmontaje de las fiestas patronales de Melilla. Cuando las atracciones comenzaron a recoger sus estructuras y los camiones a prepararse para embarcar, los agentes intensificaron las inspecciones ante la posibilidad de que algunos migrantes trataran de aprovechar el movimiento para ocultarse y viajar como polizones.
Durante la madrugada del lunes fueron localizadas alrededor de treinta personas escondidas en distintos puntos de los vehículos y estructuras utilizados por los feriantes. Algunos fueron descubiertos entre la carga de los camiones y otros en remolques, bateas o en las propias atracciones desmontadas. Las intervenciones se prolongaron hasta aproximadamente las 6.30 horas.
El objetivo era alcanzar la península aprovechando los desplazamientos de los feriantes. Entre los destinos de las conexiones marítimas se encuentra Motril, además de Málaga y Almería, puertos hacia los que parten los buques que comunican Melilla con la península.
La vigilancia se extendió desde el recinto ferial hasta el puerto. Los agentes inspeccionaron los vehículos antes de su embarque y establecieron controles destinados a detectar cualquier intento de ocultación. El dispositivo cuenta además con guías caninos, drones y vigilancia por tierra, mar y aire.
La colaboración de los propios feriantes está siendo también fundamental. Algunos de ellos han alertado a los agentes después de descubrir personas escondidas en sus vehículos, evitando así que pudieran acceder a los barcos en condiciones especialmente peligrosas.
La Operación Feriante permanecerá activa hasta el miércoles 9 de septiembre, coincidiendo con la salida escalonada de las atracciones y vehículos de los feriantes de Melilla. Durante estos días, los controles se mantienen tanto en el recinto ferial como en los accesos al puerto para impedir que los vehículos puedan convertirse en una vía clandestina de entrada a la península.
La escena se repite cada año cuando las luces de la Feria de Melilla se apagan y comienza el regreso de los feriantes. Entre hierros, remolques y toneladas de maquinaria desmontada, algunos ven una oportunidad para alcanzar la península. Para las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, cada hueco puede esconder un pasajero clandestino y, sobre todo, una situación de enorme riesgo.
Este año, una treintena de migrantes ya ha sido localizada en ese intento de alcanzar destinos como Motril, Málaga o Almería, aunque el dispositivo continúa abierto y el balance definitivo no se conocerá hasta que concluya la operación.