Un día para recordar en Motril: la educación especial se une y rompe barreras
José Miguel Ruiz Rodríguez.- El pasado viernes se vivió un momento clave para la educación especial en Motril, con la celebración de un encuentro sin precedentes que reunió a todas las aulas específicas de la ciudad, tanto de institutos como de colegios.
En Motril existen cuatro institutos con aulas específicas: dos de ellas centradas en alumnado con trastorno del espectro autista y dos de carácter generalista. Estas se encuentran en el IES La Zafra, el IES Javier de Burgos, el IES Martín Recuerda y otro centro de la localidad.
En cuanto a los colegios, la ciudad cuenta con seis aulas específicas de autismo distribuidas en los centros Cardenal Belluga–Los Álamos (dos aulas), Príncipe Felipe, Reina Fabiola y San Antonio. Además, existen tres aulas generalistas en los colegios Garvayo Dinelli, Francisco Mejías y Reina Fabiola.
Este encuentro ha servido como broche final a la Semana del Autismo celebrada en el CEIP San Antonio, centro que cuenta con un aula formada por cinco alumnos y alumnas con trastorno del espectro autista.
La jornada de convivencia fue organizada por el equipo de educación especial del centro, con la valiosa colaboración del alumnado de sexto de primaria, que participó activamente en la preparación y desarrollo de los talleres.
De hecho, estos estudiantes se convirtieron en “maestros por un día”, dinamizando ocho estaciones de actividades con diferentes materiales, pruebas y juegos.
Asimismo, las maestras del IES Javier de Burgos contribuyeron con la organización de un taller de reciclaje de papel.
Las distintas actividades, en las que participaron cerca de 80 alumnos y alumnas, se desarrollaron en diversos espacios del centro: pistas polideportivas, biblioteca, patios, soportales, aulas y salón de actos.
La jornada transcurrió en un ambiente excepcional, donde no faltaron los momentos de convivencia, un desayuno compartido y numerosas experiencias enriquecedoras.
Con iniciativas como esta se pretende dar visibilidad a un alumnado muy especial, que, aunque ocupa un lugar importante en los centros educativos, no siempre cuenta con el protagonismo necesario. El objetivo es conocer mejor sus características para poder ofrecerles una respuesta más adecuada, favoreciendo una verdadera inclusión basada en el respeto a las diferencias y en su valoración como una oportunidad, y no como una dificultad.
Porque el verdadero respeto a la diversidad comienza con el conocimiento y la comprensión de todo nuestro alumnado.

