
Este sábado, Motril amanecerá con el sonido de la lluvia como banda sonora. La madrugada y buena parte de la mañana estarán pasadas por agua, con cielos grises y chubascos prácticamente asegurados. El paraguas será tan imprescindible como las ganas de café caliente frente al mar.
A medida que avance el día, la lluvia irá perdiendo fuerza, aunque todavía podrían escaparse algunos chaparrones durante la tarde. Será ya al caer la noche cuando el cielo empiece a abrirse y aparezcan claros tímidos, dejando un final de jornada mucho más agradable.
Las temperaturas se moverán en un ambiente suave y templado, muy propio de la costa granadina: mínima de 16 °C y máxima de 22 °C. El viento soplará flojo, sin demasiadas complicaciones, mientras que la nieve quedará muy lejos, en cotas altas de Sierra Nevada.
Y aunque el día empiece gris, el sol tendrá fuerza cuando consiga asomarse: el índice ultravioleta alcanzará nivel 7, así que no conviene confiarse si termina saliendo una tarde luminosa.
En resumen: sábado húmedo, cambiante y con aroma a tierra mojada, pero con un cierre más amable para pasear por Motril cuando la lluvia dé una tregua.