
Francisco Trujillo: “Es muy importante crear un Observatorio Turístico en el que participemos todos los que conformamos el sector en Andalucía para analizar nuestro futuro a partir del cambio de perfil y formato vacacional del turista”
El sector empresarial de las playas de la Costa Tropical de Granada hace un balance positivo de la temporada de verano y reclama un mayor diálogo y entendimiento entre las administraciones públicas y los profesionales que desarrollan su actividad en el litoral, especialmente ante la propuesta de modificación del Reglamento de Costas.
Cuando comenzó la temporada de verano de 2026, después de una primavera especialmente complicada por los temporales, la incertidumbre era notable entre los empresarios de playas. Las principales preocupaciones estaban relacionadas con los trabajos de recuperación del litoral, la promoción necesaria para recuperar la confianza de los visitantes y el posible impacto de la situación internacional y los conflictos bélicos.
Sin embargo, la llegada del buen tiempo, la recuperación de las playas y las ganas de disfrutar y desconectar han permitido que los visitantes regresaran a la Costa Tropical y llenaran sus playas durante los meses centrales del verano.
Al finalizar agosto, el presidente de la Asociación de Empresarios de Chiringuitos y Playas de la Costa Tropical de Granada, Francisco Trujillo, realiza un balance positivo de la evolución de la temporada.
“A principios de temporada éramos pesimistas en general. Teníamos las esperanzas puestas en julio y agosto, pero no solo se han confirmado nuestras expectativas, sino que también han sido buenos los meses de mayo y junio. Si nos sigue acompañando la suerte y septiembre y octubre son meses positivos, cerraremos un año bastante positivo para los establecimientos de nuestras playas”.
CAMBIO EN EL PERFIL DEL VISITANTE
Uno de los principales cambios que está detectando el sector es la evolución del perfil y de los hábitos de los turistas que eligen la Costa Tropical como destino vacacional.
“El turista de 2026 no tiene nada que ver con el que había hace 25 o 30 años. Ha cambiado muchísimo y nosotros tenemos que intentar adaptarnos a ellos y a su forma de viajar”, señala Trujillo.
Según explica, la tradicional concentración de las vacaciones durante los meses de julio y agosto está dando paso a un modelo más flexible y fragmentado.
“Ya no se coge todo el mes, como se hacía antes. Ahora se dividen las vacaciones y se deja espacio para viajar en meses como junio, septiembre o incluso octubre. Antes se centralizaba muchísimo todo, pero ahora, afortunadamente, podemos conseguir romper la temida estacionalidad y prolongar la temporada durante más meses del año”.
UN OBSERVATORIO TURÍSTICO PARA ANALIZAR EL NUEVO FORMATO VACACIONAL
Este cambio en los hábitos de los visitantes -considera el representante de los empresarios de playas de Granada – requiere un análisis conjunto por parte de profesionales, empresarios y administraciones públicas.
“Creo que es muy importante crear un Observatorio Turístico en el que participemos todos los que conformamos el sector, para analizar todo este cambio que se está produciendo y el que puede venir. Sería interesante y muy positivo para definir las líneas de actuación, formación y promoción que debemos afrontar”.
Para Trujillo, disponer de información y análisis sobre la evolución del turista permitiría al sector anticiparse a las nuevas tendencias y adaptar tanto la oferta como las estrategias de promoción a las necesidades de los visitantes.
PRIMER ENCUENTRO CON EL NUEVO CONSEJERO DE TURISMO
En este contexto de colaboración entre administraciones y sector privado, la Federación de Empresarios de Playas de Andalucía, integrada por representantes de las distintas provincias del litoral andaluz, mantuvo recientemente una primera reunión con el nuevo consejero de Turismo, Manuel Gavira, y su equipo.
“Ha sido una reunión muy positiva, en la que se han creado nuevas líneas de trabajo conjunto. El sector público y el privado deben buscar ese equilibrio tan necesario para funcionar bien. Nosotros nos hemos comprometido con el Gobierno de la Junta de Andalucía para propiciar y conseguir ese buen entendimiento tan necesario”.
PENDIENTES DE LA REUNIÓN CON EL SECRETARIO DE ESTADO
Más incertidumbre existe respecto a la reunión solicitada con el secretario de Estado, Hugo Morán, un encuentro que, según los empresarios andaluces de playas, ha sido aplazado en dos ocasiones y continúa sin fecha.
“A día de hoy no tenemos ninguna noticia de que se vaya a celebrar ese encuentro tan importante. Nos sentimos desilusionados porque siempre hemos mantenido la mano tendida al Gobierno de España y al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico”.
El principal objetivo de los empresarios es poder trasladar directamente sus propuestas y preocupaciones respecto a la modificación planteada del Reglamento de la Ley de Costas.
“Es muy necesario que nos entendamos en todo lo que afecta a la polémica reforma del Reglamento de la Ley de Costas, porque creemos que se trata de una modificación encubierta de un cambio de la propia ley. Y en eso sí que estamos totalmente en contra. De ahí la urgencia de reunirnos, para poder darles nuestra opinión y nuestro criterio sobre esa modificación y evitar problemas en el futuro”.
A juicio de Trujillo, “la modificación planteada no soluciona nada, sino que empeora el problema en todo el dominio público andaluz y español”.
LOS EMPRESARIOS PIDEN SER ESCUCHADOS
El presidente de los empresarios de chiringuitos y playas de la Costa Tropical considera que cualquier solución debe partir del diálogo con quienes desarrollan su actividad diariamente en el litoral.
“Sería muy importante que nos escucharan, porque quienes toman las decisiones están en el interior y no siempre comprenden nuestra realidad. Escuchar a quienes conocemos el sector será la mejor forma de conseguir un reglamento o una reforma en positivo”.
Entre las cuestiones que más preocupan al sector se encuentra la regulación de los sótanos de los establecimientos.
“Eliminar los sótanos puede acarrear muchísimos problemas. Prácticamente el 90-95% de los chiringuitos tienen sótanos. Si se prohíben y, para adaptarnos al reglamento de cara a futuras renovaciones, hubiera que eliminarlos, tendríamos que derribar todos los chiringuitos de Andalucía y España”.
Ante esta situación, Trujillo pide a las administraciones que reconsideren sus planteamientos y se sienten con el sector para conocer de primera mano la realidad de estos establecimientos.
“Les pedimos que recapaciten, que nos escuchen, que se unan y que consigan equilibrar criterios. Si se sientan con nosotros, vamos a saber explicarles bastante bien nuestra situación y la forma en la que se trabaja en los chiringuitos, adaptando nuestra realidad a ese reglamento y a las necesidades de las playas de Andalucía y de la Costa Tropical de Granada, desde una seguridad jurídica que garantice nuestra labor turística en las playas”.
“TODAS LAS PARTES DEBEMOS SENTARNOS EN LA MISMA MESA”
Para Francisco Trujillo, la solución pasa por reunir en una misma mesa de trabajo a todas las administraciones con competencias en el litoral y al propio sector empresarial.
“Gobierno de España, Junta de Andalucía, ayuntamientos, mancomunidades y empresarios. Todas las administraciones que tienen competencias en las playas deben sentarse con nosotros y escucharnos, entendernos, empatizar con nuestra realidad y saber visualizar lo que es justo”.
El objetivo, concluye, debe ser alcanzar un marco que permita compatibilizar la protección del litoral con el mantenimiento de una actividad turística fundamental para la economía de los municipios costeros. “Solo desde ese entendimiento conseguiremos que todos podamos seguir disfrutando de nuestras playas desde la tranquilidad y la profesionalidad”.