
Ambas organizaciones sindicales justifican el paro por la negativa de la patronal a constituir la mesa negociadora y abordar las principales cuestiones que afectan a un convenio colectivo que consideran caducado y obsoleto.
CCOO y UGT denuncian que la patronal ha incumplido los compromisos adquiridos previamente en el SERCLA y mantiene paralizada cualquier vía de diálogo, entre otras cuestiones, mediante la dilatación de los tiempos judiciales.
Los sindicatos advierten de que esta situación se ve agravada por un IPC del 5 %, la creciente incertidumbre sobre la garantía de la jornada laboral y el riesgo de pérdida de derechos adquiridos. Ante este escenario, ambas organizaciones hacen un llamamiento a los trabajadores y trabajadoras del sector para que participen masivamente en las movilizaciones convocadas.
En este sentido, las centrales sindicales apelan al respaldo de la plantilla y recuerdan la multitudinaria manifestación celebrada en Motril, en la que, según sus datos, más de 3.000 personas salieron a la calle para defender sus derechos laborales.
Desde la representación sindical consideran que existen motivos suficientes para secundar el paro y confían en que la convocatoria constituya una movilización histórica en defensa de las condiciones laborales del sector.