
Decenas de municipios de la provincia, desde la Costa Tropical hasta el interior, han convocado concentraciones este miércoles, 2 de septiembre, coincidiendo con el Día de Ceuta. La iniciativa, promovida por la FEMP y respaldada por el colectivo ‘Por Ceuta’, reúne apoyos de ayuntamientos de distinto signo político.
La provincia de Granada se suma este miércoles, 2 de septiembre, a las concentraciones de apoyo a Ceuta convocadas en distintos puntos de España. Ayuntamientos de la Costa Tropical y del resto de la provincia han realizado llamamientos a la ciudadanía para salir a la calle a las ocho de la tarde y mostrar su solidaridad con la ciudad autónoma y sus habitantes.
Las movilizaciones coinciden con el Día de Ceuta, la fiesta oficial de la ciudad autónoma, y responden al llamamiento realizado por la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), así como al impulso de colectivos ciudadanos surgidos para respaldar a Ceuta tras la crisis migratoria que ha vuelto a situar a la ciudad en el centro del debate político y social.
El mensaje oficial de las concentraciones se resume en la solidaridad con los ceutíes y en la defensa de la unidad e integridad territorial de España. Entre los lemas utilizados figura «A favor del pueblo de Ceuta y por nuestra Unidad», mientras que los convocantes reclaman que las instituciones escuchen las demandas de la ciudad y de su presidente, Juan Vivas.
La relación de municipios granadinos en los que se han convocado movilizaciones incluye Albolote, Albuñán, Albuñuelas, Alhama de Granada, Alhendín, Algarinejo, Almuñécar, Baza, Beas de Granada, Beas de Guadix, Benalúa de las Villas, Cádiar, Cájar, Carataunas, Churriana de la Vega, Cogollos de Guadix, Colomera, Darro, Dílar, Dólar, Dúdar, El Pinar, Fonelas, Freila, Gobernador, Granada capital, Guadix, Güéjar Sierra, Huétor Santillán, Jun, Juviles, La Calahorra, La Peza, Lanjarón, Lanteira, Las Gabias, Lecrín, Loja, Los Guájares, Lugros, Lújar, Montillana, Motril, Murtas, Ogíjares, Órgiva, Otívar, Polícar, Polopos, Pórtugos, Puebla de Don Fadrique, Santa Fe, Torre-Cardela, Turón, Válor y Vegas del Genil.
En la Costa Tropical, la convocatoria tiene también un especial protagonismo. Junto a los municipios cuyos gobiernos locales han promovido directamente la movilización, en otros casos el llamamiento se ha realizado a través de colectivos vecinales o de organizaciones políticas. Es el caso, entre otros, de Gualchos-Castell de Ferro y Albuñol, donde se han difundido convocatorias para sumarse a la jornada de apoyo a Ceuta.
La movilización provincial cuenta, especialmente, con el respaldo de numerosos ayuntamientos gobernados por el Partido Popular y Vox, que han secundado la iniciativa y han llamado expresamente a la población a concentrarse.
La respuesta no ha sido, sin embargo, uniforme entre los municipios gobernados por otras formaciones políticas. Gran parte de los ayuntamientos dirigidos por el PSOE en la provincia no han convocado concentraciones en los mismos términos, aunque sí se han producido excepciones.
Entre los municipios gobernados por el PSOE o IU que han mostrado su disposición a organizar o respaldar actos relacionados con la jornada figuran Armilla, Maracena, Chauchina, Víznar y Pinos Puente, según las convocatorias y posicionamientos difundidos.
Precisamente, la participación de gobiernos municipales de distinto signo político refleja una de las particularidades de esta jornada: el respaldo a Ceuta es ampliamente compartido, pero existe una diferencia de criterio sobre la forma de expresar esa solidaridad.
Algunos ayuntamientos han defendido la conveniencia de apoyar a la ciudad autónoma desde una posición estrictamente institucional, evitando, según sostienen, que la convocatoria pueda ser interpretada como un acto partidista. Desde esta perspectiva, estos consistorios insisten en que su apoyo a Ceuta no está en cuestión, pero consideran que la defensa de la ciudad y de sus ciudadanos debe realizarse al margen de la confrontación política.
Las concentraciones de este 2 de septiembre adquieren una dimensión especial a la luz de las informaciones conocidas en las últimas horas. Desde los días 30 y 31 de julio, cuando se produjo la entrada masiva en Ceuta, la ciudad ha vivido una situación de extraordinaria presión que un reciente informe policial ha situado bajo una nueva y preocupante perspectiva.
Según la información trasladada por la Policía a la jueza de la Audiencia Nacional María Tardón, la entrada masiva habría sido guiada por gendarmes marroquíes que actuaban bajo las órdenes de agentes de paisano y con un objetivo que, siempre según las conclusiones recogidas en ese informe, iría más allá del fenómeno estrictamente migratorio. La información, que ahora debe ser esclarecida en el ámbito correspondiente, ha llevado incluso al Ministerio del Interior a reclamar explicaciones sobre su contenido y sobre cuándo tuvieron conocimiento de esos datos las autoridades competentes.
De confirmarse esos extremos, la lectura de lo ocurrido cambiaría sustancialmente. No se trataría únicamente de una crisis migratoria ni de un movimiento espontáneo de personas que lograron franquear la frontera, sino de una acción organizada y dirigida contra una ciudad que forma parte del territorio español.
Por eso, para quienes hoy salen a la calle en Granada y en el resto de España, lo ocurrido en Ceuta trasciende ya el debate sobre inmigración. La cuestión que plantean es otra: cómo pudo producirse una entrada masiva de estas características, qué información tenían las autoridades españolas y qué medidas se han adoptado durante el último mes para recuperar plenamente la normalidad en la ciudad y evitar que una situación semejante vuelva a repetirse.
Un mes después de aquellos acontecimientos, las respuestas siguen siendo insuficientes para buena parte de los ceutíes y para quienes hoy expresan su solidaridad con la ciudad. Y esa es, precisamente, una de las razones por las que las concentraciones de esta tarde quieren enviar un mensaje que sus convocantes consideran inequívoco: «Ceuta no está sola».
La elección del 2 de septiembre añade, además, una importante carga simbólica a las concentraciones. Este miércoles se celebra el Día de Ceuta, la fiesta oficial de la Ciudad Autónoma, una efeméride vinculada a una historia que se remonta a más de seis siglos.
Ceuta fue conquistada por el reino de Portugal en 1415, aunque el 2 de septiembre quedó ligado a la organización de la nueva ciudad portuguesa y al nombramiento de Pedro de Meneses como gobernador. Esa fecha sería elegida siglos después para conmemorar oficialmente la identidad histórica de Ceuta.
La trayectoria posterior de la ciudad explica buena parte de su singularidad. En 1580, las coronas de España y Portugal quedaron unidas bajo Felipe II. Cuando Portugal recuperó su independencia en 1640, Ceuta permaneció vinculada a la Monarquía Hispánica. Finalmente, el Tratado de Lisboa de 1668 consolidó la independencia portuguesa y la permanencia de Ceuta en España.
Aunque la historia que simboliza el 2 de septiembre se remonta a 1415, el Día de Ceuta como celebración oficial es mucho más reciente. La Asamblea de Ceuta estableció esta festividad en 1997 y comenzó a celebrarse como día festivo en 1998.
Este año, la conmemoración histórica coincide así con una jornada de movilizaciones que se extenderá por buena parte de la provincia de Granada. Con diferentes fórmulas, distintos organizadores y lecturas políticas diversas, las concentraciones previstas para esta tarde tendrán un denominador común: trasladar desde Granada un mensaje de respaldo a Ceuta y a sus ciudadanos.