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El Hospital Santa Ana de Motril, dependiente del Servicio Andaluz de Salud (SAS) de la Consejería de Presidencia, Sanidad y Emergencias, ha creado una escuela de pacientes para prevenir y tratar el linfedema entre mujeres con cáncer de mama. La escuela, adscrita al servicio de Medicina Física y Rehabilitación, ofrece sesiones grupales de ejercicio terapéutico a cargo de un fisioterapeuta. El objetivo es ayudar a mantener la movilidad del brazo afectado a través de una atención asistencial más personalizada, humana y cercana.
El linfedema es un tipo de inflamación provocado por la acumulación de linfa en los tejidos. Puede aparecer entre las pacientes que son intervenidas quirúrgicamente por el tumor de la mama y que, además, precisan abordar la axila en busca de ganglios afectados por el cáncer. La escuela de pacientes creada por el Hospital Santa Ana de Motril para prevenir su aparición está coordinada por profesionales de Cirugía, Oncología y Medicina Física y Rehabilitación. Este enfoque multidisciplinar permite a cirujanos y oncólogos derivar a las pacientes con cáncer de mama que presentan mayor riesgo de presentar un linfedema. Los fisioterapeutas del hospital se encargan de ofrecerles recomendaciones concretas para evitar, en la medida de lo posible, la acumulación del líquido y posterior hinchazón del brazo. En caso de que finalmente aparezca, son derivadas al médico rehabilitador, garantizando un diagnóstico y un tratamiento individualizado de cada proceso de recuperación.
Dividida en grupos muy reducidos, la escuela de pacientes se estructura en tres charlas formativas. La dos primeras sesiones corren a cargo del equipo de fisioterapeutas del Hospital Santa Ana de Motril y sirven para enseñar pautas de autocuidado como ejercicios terapéuticos preventivos, técnicas de autodrenaje, normas de higiene, recomendaciones posturales y consejos prácticos diseñados para estimular la circulación linfática y mantener la movilidad. También se abordan otras cuestiones relacionadas con la alimentación y el descanso. La tercera sesión, gracias a la colaboración de la Asociación Española Contra el Cáncer, se emplea en abordar el impacto emocional de la enfermedad y profundizar en la conducta del paciente a lo largo de su proceso de recuperación a través de la intervención de una psicóloga.
El Hospital Santa Ana de Motril puso en marcha la escuela de pacientes para la prevención del linfedema en octubre del pasado año. Hasta la fecha, se han derivado a 80 mujeres con cáncer de mama de la Costa Tropical y la Alpujarra de Granada. Actualmente las sesiones se desarrollan en el centro de salud Motril Centro. Su creación ha permitido mejorar la atención asistencial que se ofrece a las pacientes con cáncer de mama de la comarca en su conjunto y evitar así su desplazamiento al centro hospitalario de referencia.
La escuela de pacientes creada en el Área de Gestión Sanitaria Sur de Granada genera un espacio seguro, cercano y funcional que va más allá del tratamiento oncológico directo, con el ejercicio terapéutico como pieza clave para que la aparición del linfedema afecte lo menos posible a la calidad de vida de quien lo padece. La intervención temprana facilita su autonomía, principalmente, y consolida la coordinación multidisciplinar entre rehabilitadores, cirujanos, oncólogos y fisioterapeutas como modelo de trabajo.
Guía explicativa
El AGS Sur de Granada ha diseñado una guía específica con ejercicios para prevenir y tratar el linfedema de miembro superior. Incluye 24 ejercicios terapéuticos para realizar en casa, en sesiones de 30 minutos como máximo, y motivar la recuperación física de la paciente. Además, la publicación muestra detalladamente cómo realizar el autodrenaje como complemento positivo a los ejercicios y recuerda la importancia de estar hidratado. La publicación ha sido elaborada con la participación de fisioterapeutas, médicos rehabilitadores y terapeutas ocupacionales. La paciente puede consultar y descargar los ejercicios recomendados en movimiento en la web del área, en concreto, en la pestaña de ‘Ciudadanía’. El linfedema es una de las secuelas más comunes tras la cirugía de cáncer de mama, pero está demostrado que una educación temprana y la práctica guiada de ejercicio físico reducen de forma notable el riesgo de desarrollarlo o ayudan a minimizar su impacto.