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Reportaje Paulino Martínez Moré (Motril Digital)
Había ganas de rock. Y se notaba desde mucho antes de que sonaran los primeros acordes. Aficionados llegados desde distintos puntos de la geografía andaluza se dieron cita este lunes en el Polideportivo Municipal Julio Martín Pérez de Salobreña para disfrutar de una de las veladas más esperadas del verano dentro del ciclo Tropicalia Summer Music.
La respuesta del público confirmó que el rock sigue muy vivo. Cientos de seguidores, muchos de ellos luciendo camisetas de sus bandas favoritas y dispuestos a revivir décadas de himnos, llenaron el recinto en una noche marcada por el buen ambiente, la convivencia entre generaciones y una misma pasión por la música en directo.
El cartel no defraudó. Barón Rojo, auténticos referentes del heavy metal español, demostraron que continúan siendo un símbolo del género con un repertorio repleto de clásicos que fueron coreados de principio a fin. Canciones convertidas en parte de la historia del rock nacional hicieron viajar al público a los años dorados de la banda.
El relevo llegó con Reincidentes, que desplegaron toda la fuerza de su característico punk rock reivindicativo. Su directo, intenso y sin concesiones, conectó de inmediato con unos asistentes que no dejaron de cantar y saltar durante toda la actuación.
Saratoga elevó aún más la intensidad de la noche con una demostración de potencia, técnica y contundencia sobre el escenario. El grupo volvió a confirmar por qué continúa siendo una de las grandes referencias del heavy metal español, ofreciendo un espectáculo que mantuvo al público entregado.
La velada se completó con la actuación de De Acero, uno de los tributos más reconocidos a Extremoduro, que consiguió emocionar a los asistentes con una interpretación fiel de algunos de los temas más emblemáticos de la mítica banda de Robe Iniesta. Himnos que varias generaciones hicieron suyos volvieron a sonar con fuerza en Salobreña.
Durante más de cinco horas, el Polideportivo Julio Martín Pérez se convirtió en el punto de encuentro de quienes siguen demostrando que la pasión por el rock no entiende de edades. Padres e hijos compartieron conciertos, recuerdos y nuevas experiencias en una cita donde quedó patente que los grandes clásicos siguen teniendo un enorme poder de convocatoria.
La organización del Tropicalia Summer Music volvió a superar las expectativas con una producción cuidada y una programación capaz de reunir en una misma noche a algunas de las bandas más representativas del rock español. El éxito de asistencia y el excelente ambiente vivido consolidan esta propuesta musical como una de las grandes citas estivales de la Costa Tropical.
Porque, una vez más, quedó demostrado que el viejo lema sigue plenamente vigente: los viejos rockeros nunca mueren.