Los atónomos estallan en Granada contra la presión fiscal del Gobierno: “Nos están ahogando mientras sostienen la economía”
Reportaje Ramón Martín (Motril Digital)
Granada fue escenario este sábado de una manifestación de trabajadores autónomos que reclamaron cambios estructurales en el sistema de cotizaciones, fiscalidad y protección social. Convocados por la Plataforma por la Dignidad de los Autónomos 30N, los asistentes recorrieron el centro de la ciudad desde el entorno del Centro Comercial Neptuno hasta Puerta Real en una marcha que se prolongó aproximadamente desde las 11:15 horas.
La movilización, planteada en tono reivindicativo pero pacífico, puso el foco en lo que los organizadores consideran una situación límite para el colectivo. Durante la lectura del manifiesto, se insistió en que los autónomos “sostienen la economía real del país” mientras afrontan un aumento constante de cuotas, presión fiscal y cargas administrativas sin una mejora proporcional en derechos o coberturas.
El documento leído durante la concentración denunció que el actual modelo “asfixia al que crea empleo” y reclamó medidas concretas como cuotas proporcionales a los ingresos reales, reducciones para quienes menos ganan y la suspensión automática de pagos en situaciones de baja o dificultad económica. También se puso sobre la mesa la exigencia de aplicar de forma efectiva el criterio de caja en el IVA, con un mensaje repetido entre los asistentes: “No se paga antes de cobrar”.
La protesta incluyó referencias específicas a los autónomos societarios, un colectivo que, según los convocantes, está siendo especialmente perjudicado por el incremento de cuotas. “No vamos a aceptar que se les utilice como vía de recaudación ni que se castigue a quien genera empleo”, se defendió durante la intervención.
Además del núcleo reivindicativo económico, la movilización contó con el apoyo explícito de la plataforma contraria a las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE), cuyos integrantes participaron en la protesta con pancartas y mensajes críticos. Desde este colectivo se denunció que estas restricciones están afectando directamente a los comercios del centro, al dificultar el acceso de clientes y proveedores, lo que —según señalaron— está contribuyendo a agravar la situación del pequeño tejido económico urbano.
El manifiesto subrayó también la falta de protección social del colectivo, reclamando “paro digno, bajas dignas y cobertura real”, así como la posibilidad de afrontar enfermedades o cuidados familiares sin poner en riesgo la viabilidad del negocio. “Queremos poder enfermar sin perderlo todo, queremos poder cuidar sin arruinarnos”, se trasladó durante la lectura.
En el plano simbólico, la convocatoria apeló a la unidad del colectivo, con consignas centradas en la dignidad laboral y el futuro de miles de familias que dependen del trabajo autónomo. Los participantes fueron llamados a mantener una actitud cívica y respetuosa durante todo el recorrido, en una jornada sin incidentes destacables y con presencia de fuerzas de seguridad para garantizar su desarrollo.
La movilización concluyó con un mensaje directo dirigido a las administraciones: los autónomos aseguran que continuarán organizándose y saliendo a la calle hasta lograr cambios efectivos. “Si no nos escuchan, no habrá silencio”, se proclamó en el cierre de la concentración.

