La Hermandad de la Aurora abraza a Granada con su recogida y solemnidad en Jueves Santo
Reportaje Ramón Martín (Motril Digital)
Granada vive hoy uno de sus momentos más esperados de la Semana Santa con la salida de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús del Perdón y María Santísima de la Aurora, una corporación conocida por su carácter serio, recogido y profundamente devocional.
La cofradía parte desde la iglesia de San Miguel Bajo, en pleno Albaicín, donde se respira un ambiente íntimo y cercano. Desde allí desciende por las estrechas y empedradas calles del barrio, atravesando rincones llenos de historia hasta llegar al centro histórico de la ciudad. Su paso por Plaza Nueva se convierte en uno de los instantes más reconocibles y emotivos del día, ofreciendo una vista amplia de los pasos y un contraste visual único entre la tradición del Albaicín y la monumentalidad del centro granadino. Continúa su recorrido por calles emblemáticas hasta la Carrera Oficial, regresando finalmente a su templo, cerrando así su estación de penitencia con solemnidad.
El eje central de la hermandad lo constituyen las imágenes titulares, ambas obras de Antonio Dubé de Luque (1985). Nuestro Padre Jesús del Perdón representa a Cristo crucificado en un momento de perdón y misericordia, con un rostro sereno y espiritual, mientras que María Santísima de la Aurora, dolorosa bajo la advocación de la Aurora, transmite esperanza y consuelo a través de su belleza y delicada expresión. La Virgen viste bajo palio, siguiendo la tradición granadina, y su presencia es uno de los focos principales de atención durante la jornada.
El paso de misterio y el palio de la Virgen recorren las calles acompañado por el cortejo de nazarenos y el acompañamiento musical que aporta solemnidad al desfile. La Banda de Cornetas y Tambores del acompañamiento refuerza el carácter recogido y emocional de la procesión, destacando especialmente en el Albaicín y durante su paso por los momentos más íntimos del recorrido.
De este modo, la Hermandad de la Aurora ofrece al Jueves Santo granadino un espectáculo cargado de recogimiento, tradición y devoción, combinando la estética elegante de sus imágenes con la fuerza espiritual de su recorrido por los rincones más emblemáticos de la ciudad.

