
La excelencia académica vuelve a tener nombre propio en Granada. La Prueba de Acceso a la Universidad ha dejado este año un resultado casi perfecto y un protagonista inesperado. Iñigo Javier Goitia, estudiante del IES Generalife, se ha convertido en la mejor nota de la provincia tras alcanzar un 13,975 sobre 14, una calificación que lo sitúa en la cima de una generación que estos días celebra el final de una de las etapas más exigentes de su formación.
La noticia le llegó de la mano del propio rector de la Universidad de Granada, Pedro Mercado, en una llamada que difícilmente olvidará. Aunque acostumbrado a obtener excelentes resultados, el joven reconoce que nunca imaginó encabezar el ranking provincial. Ahora, con el esfuerzo de los dos últimos cursos convertido en recompensa, pone ya la vista en su próximo desafío: estudiar Ingeniería Aeroespacial en la Universidad Politécnica de Madrid.
Su receta, asegura, ha sido sencilla en apariencia pero compleja en la práctica: organización, constancia y confianza. Una combinación que le ha permitido afrontar con éxito una prueba decisiva para miles de estudiantes.
La brillantez de esta edición de la PAU en Granada no termina ahí. Adrián Tejedor, alumno del Colegio Internacional de Granada, y Andrés Godoy, estudiante del IES Padre Manjón, han compartido la segunda mejor calificación de la provincia con un 13,950. Dos trayectorias distintas y un mismo denominador común: la satisfacción de haber alcanzado sus objetivos académicos.
Mientras Adrián estudia las opciones para cursar una ingeniería entre Granada y Sevilla, Andrés ya tiene claro su futuro y aspira a formarse en Bioquímica sin abandonar la ciudad. Tres historias marcadas por el talento, la disciplina y las aspiraciones de una generación que demuestra que la excelencia sigue teniendo una presencia destacada en las aulas granadinas.
Más allá de las cifras, los resultados de este año dejan una fotografía de esfuerzo y superación en la que tres estudiantes han logrado convertir meses de sacrificio en una carta de presentación inmejorable para su salto a la universidad.