
El mes de mayo ha dejado en Granada un balance laboral aparentemente positivo, con descenso del paro y aumento del número de cotizantes, aunque con señales claras de enfriamiento en el dinamismo del mercado de trabajo. Así lo reflejan los datos analizados por la Confederación Granadina de Empresarios (CGE), que advierte de una pérdida de intensidad en la creación de empleo respecto a ejercicios anteriores.
La provincia cerró mayo con 62.190 personas desempleadas, lo que supone 1.024 menos que en abril y un descenso del 1,62%. Sin embargo, esta caída se sitúa por debajo de la registrada en los meses previos —marzo (-1,78%) y abril (-3,58%)— y también por debajo de la media del comportamiento del desempleo en los meses de mayo de la última década (-1,97%), lo que, según la organización empresarial, confirma una moderación en la mejora del mercado laboral.
La afiliación a la Seguridad Social ha seguido una senda ascendente, aunque con menor intensidad. Granada sumó en mayo 557 nuevos cotizantes, un incremento del 0,15% que eleva el total a 377.371 afiliados. Se trata del tercer mes consecutivo de crecimiento, pero también del aumento más débil en un mes de mayo desde 2015, lo que la CGE interpreta como un síntoma evidente de ralentización.
Esta desaceleración se percibe aún con más claridad si se compara con los meses anteriores, cuando el crecimiento fue más vigoroso, o con la evolución de otros territorios. En el conjunto de España, la afiliación creció un 1,05% en mayo, mientras que en Andalucía lo hizo un 0,49%, frente al escaso 0,15% registrado en la provincia granadina.
Por sectores, el comportamiento ha sido desigual. Sanidad (+393 afiliados), Construcción (+338), Actividades Administrativas (+201) y Administración Pública y Defensa (+195) lideraron la creación de empleo. En el lado contrario, la Agricultura registró una pérdida de 942 cotizantes, seguida de la Hostelería (-85) y la Educación (-23), configurando un mapa laboral marcado por claros desequilibrios.
Desde la CGE, su secretaria general, María Vera, ha valorado los datos con una lectura prudente. Aunque reconoce que la bajada del paro y el aumento del empleo son noticias positivas, advierte de que “detrás de estas cifras no todo es favorable”, subrayando que la provincia muestra una evolución más débil que la media nacional y autonómica.
Vera ha señalado que Granada acumula un comportamiento menos dinámico desde comienzos de año. Desde diciembre de 2025, España ha incrementado su número de cotizantes en un 2,26% y Andalucía en un 2,23%, mientras que la provincia granadina ha registrado un descenso del 0,21% en el mismo periodo. “Aunque llevamos tres meses consecutivos creando empleo, no se ha logrado compensar la pérdida acumulada de los primeros meses del año”, ha apuntado.
La dirigente empresarial ha puesto también el foco en la evolución del campo granadino, que acumula caídas de afiliación en la mayor parte del año, así como en la hostelería, donde se detecta un cambio de patrón en la contratación, con un adelanto de los picos de actividad a los meses de marzo y abril.
En conjunto, la CGE considera que el mercado laboral granadino mantiene una tendencia positiva en términos generales, pero con claros síntomas de desaceleración que invitan a la cautela de cara a los próximos meses.