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Reportaje Ramón Martín (Motril Digital)
RL Sánchez.- El violinista presentó su gira Intruso en la Plaza de Toros de Granada con un concierto en el que la música compartió espacio con sus historias, las bromas y una comunicación constante con el público. La noche terminó con Malikian tocando entre los asistentes.
Ara Malikian llevó este domingo 13 de septiembre su gira Intruso a la Plaza de Toros de Granada, donde volvió a demostrar que sus conciertos van mucho más allá de la interpretación musical. El violinista estuvo especialmente hablador, enlazando buena parte del repertorio con historias, comentarios y bromas que provocaron numerosas risas entre el público.
La actuación avanzó con un programa en el que aparecieron composiciones como Renacer, Krikor Aklot, Niño Rata o Concerto Grosso N2 Intruso, junto a piezas vinculadas a autores y músicos de procedencias muy distintas. Malikian fue dando paso a cada bloque sin limitarse a presentar los temas, utilizando la palabra como una parte más del espectáculo.
El repertorio permitió pasar por registros muy diferentes. Sonaron Fuga y Misterio, de Astor Piazzolla; Zyryab, de Paco de Lucía; Foxy Lady, de Jimi Hendrix; y La Bohème, de Charles Aznavour. Distintos lenguajes musicales unidos por una interpretación en la que el violín se mantuvo siempre en el centro.
Malikian acompañó esa variedad con una presencia escénica muy física. Se movió de forma constante por el escenario, reforzando con gestos y desplazamientos una forma de interpretar que no entiende el recital como algo estático. Esa movilidad, sumada a sus intervenciones habladas, ayudó a mantener una relación muy directa con la grada.
El humor tuvo un peso especialmente visible en Granada. El violinista se mostró cómodo en la conversación con los asistentes y encontró respuesta inmediata en un público que reaccionó con frecuencia a sus comentarios. Esos momentos sirvieron para romper el ritmo entre piezas y dieron al concierto un tono cercano sin apartarlo de su eje musical.
El cierre llevó esa cercanía un paso más allá. Durante el último tema, Ara Malikian abandonó el escenario y se adentró entre el público mientras seguía tocando. Rodeado de asistentes, recorrió parte del recinto antes de poner fin a una noche en la que Intruso volvió a apoyarse tanto en la música como en la forma de contarla.