
La borrasca que atraviesa la provincia de Granada ha devuelto a Sierra Nevada una imagen casi invernal en pleno mes de mayo. Las precipitaciones registradas durante las últimas horas han cubierto nuevamente de blanco buena parte de las cotas más altas del macizo granadino, borrando muchas de las calvas que habían aparecido con la llegada de la primavera tras el cierre de la temporada de esquí a comienzos de este mes.
El amanecer ha dejado estampas que recuerdan más a los meses centrales del invierno que a las puertas del verano. Borreguiles, Veleta y otras zonas de la estación han aparecido cubiertas por una generosa capa de nieve que ha sorprendido incluso a quienes frecuentan Sierra Nevada durante todo el año. La montaña vuelve así a lucir una imagen propia de plena campaña de esquí, apenas unos días después de que los remontes echaran el cierre hasta la próxima temporada.
Aunque esta nevada tardía ya no podrá ser aprovechada por los aficionados al esquí, sí supone una noticia positiva desde el punto de vista hídrico. La nieve acumulada contribuirá durante las próximas semanas a alimentar ríos, acuíferos y embalses de la provincia gracias al deshielo progresivo, algo especialmente valioso tras varios años marcados por la preocupación ante la escasez de agua.
Además del beneficio para las reservas hídricas, la estampa ha vuelto a convertir a Sierra Nevada en uno de los grandes focos de atención de la jornada, con numerosas imágenes compartidas desde primera hora de la mañana mostrando una montaña completamente transformada por el temporal. Una postal inesperada para un mayo que, por unas horas, ha vuelto a parecer enero.