
El Ayuntamiento inicia esta Feria del Corpus una prueba piloto con 25 pulseras inteligentes que alertarán mediante vibración y luz roja si la temperatura corporal de los operarios de limpieza sube un grado para recordarles la importancia de hidratarse de forma inmediata
La iniciativa, que se extenderá a partir del 15 de junio a un centenar de trabajadores que desarrollan su labor en la vía pública, se complementa con paradas obligatorias de hidratación y el adelanto de los turnos de trabajo
En una apuesta firme por la seguridad laboral y la protección de los trabajadores, el Ayuntamiento de Granada y la empresa FCC Medio Ambiente implantan el uso de relojes inteligentes que actúan como sensores térmicos para proteger a los operarios de limpieza que desempeñan sus funciones laborales a la intemperie en la vía pública, con el objetivo prioritario de prevenir de forma activa los riesgos derivados del estrés térmico y evitar posibles golpes de calor.
Así lo ha dado a conocer la alcaldesa de Granada, Marifrán Carazo, quien ha avanzado que el despliegue de esta tecnología se llevará a cabo de una manera escalonada que ha arrancado precisamente en esta Feria del Corpus con un proyecto piloto para los 25 operarios que conforman el dispositivo especial que trabaja esta semana al aire libre y sin vehículos de apoyo en el recinto ferial de Almanjáyar.
“La salud y la seguridad de nuestros operarios, que desempeñan su labor bajo unas condiciones especialmente duras durante los meses de verano, es una prioridad absoluta para este equipo de gobierno. La prevención de los riesgos derivados del trabajo y la salud laboral son aspectos totalmente esenciales para nosotros”, ha señalado la alcaldesa, quien ha apuntado que, con la implantación de estas pulseras sensorizadas, “Granada se sitúa a la vanguardia de la prevención laboral, utilizando la tecnología para adelantarnos al riesgo y proteger vidas en tiempo real”.
Según está previsto, a lo largo de estos meses de verano se alcanzará un total de 100 pulseras distribuidas entre los operarios, enfocándose de manera prioritaria en aquellos empleados que realizan las labores físicas más exigentes o cuya labor se concentra en franjas de alta exposición solar. Así, entre los colectivos seleccionados se encuentran los operarios dedicados al desbroce de solares, el personal del turno de tarde, los equipos encargados de la limpieza y recogida de los mercadillos, así como los trabajadores de limpieza viaria que no disponen de vehículo para sus traslados en el desarrollo. Junto a ellos, también se sumarán al grupo prioritario los trabajadores que padezcan alguna enfermedad o sensibilidad especial que pueda verse agravada por las altas temperaturas en esta época del año.
Precisamente, esta prueba piloto se desarrollará durante la Feria del Corpus; un evento que, tal y como ha incidido la regidora, “exige un despliegue humano extraordinario en días donde las temperaturas ya comienzan a ser muy elevadas”: “Queremos comprobar la eficacia del sistema en condiciones reales de alta exigencia antes de su implantación definitiva”.
La importancia de estos nuevos dispositivos radica en que monitorizan en tiempo real las constantes del trabajador. Así, en el momento en que detectan que la temperatura corporal del operario ha subido un grado respecto a su nivel habitual, el reloj activa de forma automática una señal de alarma y una luz roja y vibración. Esta alerta indica al trabajador la obligatoriedad de detener su actividad física de inmediato, trasladarse a un espacio de sombra y proceder a hidratarse de manera continuada hasta que el sensor verifique que su temperatura corporal ha regresado a los parámetros normales.
La monitorización mediante sensores se complementa con un paquete de medidas organizativas e informativas de obligado cumplimiento que ya se han trasladado a toda la plantilla, entre las que se encuentran las paradas de hidratación obligatorias en los servicios más expuestos, estableciéndose un estricto protocolo que obliga a los trabajadores a detener su labor durante 10 minutos para refresco por cada 30 minutos de trabajo cuando haya alerta emitida por parte de la AEMET.
En paralelo, también se adelantan los turnos de mañana con el objetivo de evitar las horas centrales del día, estableciendo el inicio de las jornadas matutinas a las 06.00 o 07.00 horas de la mañana (según la labor específica del puesto), finalizando entre las 12.40 y las 13.40 horas. Los turnos de tarde también se modificarán, incorporándose dos horas después con respecto al horario habitual, iniciando su actividad a las 18.00 horas y prolongándola hasta las 00.40 horas.
Tras la experiencia recogida durante el Corpus, la empresa consolidará esta tecnología y la extenderá a toda la plantilla que trabaja directamente en la vía pública sin el apoyo de vehículos adaptados. Este blindaje tecnológico y de horarios estará plenamente operativo a partir del 15 de junio y se mantendrá vigente hasta el 1 de septiembre, garantizando la máxima protección de los operarios durante el periodo más crítico del verano granadino.
“No se trata de una medida aislada, sino de una reforma integral de los protocolos de trabajo en la calle ya instaurados y conocidos por la plantilla. Queremos que Granada sea un ejemplo de cómo la innovación tecnológica y la flexibilidad organizativa pueden aliarse para dignificar el empleo público y erradicar los riesgos para aquellos colectivos que desempeñan una labor especialmente sensible ante las altas temperaturas”, ha concluido la regidora.