Granada: Hierro intravenoso en el embarazo reduce la anemia materna y mejora la salud neonatal, según un ensayo liderado por la UGR
Un ensayo clínico multicéntrico publicado recientemente en la revista The Lancet, liderado por la Universidad de Granada y el Centro de Investigación Biomédica en Red de Epidemiología y Salud Pública (CIBERESP), demuestra que la administración de hierro intravenoso, añadida a la profilaxis oral habitual, aumenta la concentración de hemoglobina materna antes del parto en mujeres embarazadas con deficiencia de hierro sin anemia, reduciendo de forma muy significativa el riesgo de desarrollar una posterior anemia materna y mejorando la salud de los recién nacidos.
La investigación, encabezada por Khalid Saeed Khan y Naomi Cano Ibáñez, del área de Epidemiología y Salud Pública del CIBERESP en la Universidad de Granada, y en la que han participado Javier Zamora y Borja Manuel Fernández Félix, investigadores CIBERESP del Hospital Ramón y Cajal de Madrid, así como otras instituciones como el Services Institute of Medical Sciences o la Fatima Jinnah Medical University de Lahore (Pakistán) pone de manifiesto la importancia de abordar de forma precoz la deficiencia de hierro no anémica durante el embarazo, una condición frecuentemente infradiagnosticada que puede tener consecuencias significativas tanto para la madre como para el feto.
La deficiencia de hierro no anémica se caracteriza por unas reservas de hierro bajas —detectables mediante la medición de la ferritina— a pesar de mantener niveles normales de hemoglobina, lo que dificulta su identificación en los controles prenatales habituales, donde generalmente solo se evalúa la hemoglobina. Esta carencia puede desembocar en una anemia materna y se ha asociado con problemas gestacionales, como extrema fatiga y restricción del crecimiento fetal; y neonatales, como menores reservas de hierro en el recién nacido.
El ensayo, denominado FAIR-Trial, ha incluido en la primera visita de control a 600 mujeres mayores de 18 años con deficiencia de hierro no anémica (hemoglobina de 11–13 g/dL y ferritina <30 ?g/L) en tres hospitales de Lahore, Pakistán. Durante el segundo trimestre del embarazo se ha evaluado si la administración de una dosis única de 1.000 mg de hierro intravenoso, añadida al tratamiento oral estándar de dosis diarias de 30 mg, mejoraba la concentración de hemoglobina materna antes del parto.
Las participantes han sido asignadas aleatoriamente a uno de los dos grupos: un grupo de control, que ha recibido únicamente la suplementación oral; y un grupo de intervención que ha recibido, además, la dosis de hierro por vía intravenosa.
Los resultados en el grupo de intervención muestran un aumento medio de hemoglobina de 0,74 g/dL en comparación con el grupo control. Además, ninguna de las participantes ha experimentado acontecimientos adversos graves o potencialmente mortales.
También se ha detectado que, mientras que el 74% de las mujeres tratadas solo con hierro oral han desarrollado anemia antes del parto, esta cifra se reduce al 23% en el grupo que ha recibido hierro intravenoso. Asimismo, las participantes de este último grupo han reportado menores niveles de fatiga, lo que se traduce en un beneficio directo en su calidad de vida durante la gestación.
Los beneficios se extienden también a los recién nacidos. La restricción del crecimiento fetal ha afectado al 11% de los bebés del grupo control, frente a solo el 1% en el grupo de intervención. Además, aquellos neonatos cuyas madres han recibido hierro intravenoso presentaron un mayor peso al nacer (3,2 kg frente a 2,9 kg) y mayores reservas de hierro en sangre del cordón umbilical.
A la luz de estos hallazgos, los autores del estudio recomiendan reconsiderar las estrategias de detección actuales e incorporar la medición sistemática de ferritina, es decir, las reservas de hierro, al inicio del embarazo. “La evaluación exclusiva de la hemoglobina resulta insuficiente para detectar a las mujeres en riesgo”, tal como indica Khalid Saeed Khan. “La identificación temprana permitiría aplicar intervenciones seguras y eficaces como la administración de hierro intravenoso”, señala el equipo investigador.

