
Imagen de archivo Ramon Martín (Motril Digital)
El Zaidín se ha convertido en uno de los principales escenarios de los efectos de la serie sísmica que mantiene en alerta a Granada. En el barrio, los terremotos se han traducido en grietas, desperfectos en viviendas, daños en fachadas, desprendimientos y vecinos que todavía viven con la incertidumbre de saber si sus casas son completamente seguras.
En este contexto, el vicepresidente primero y ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, visita este miércoles Granada para conocer la situación de los municipios afectados y mantener un encuentro con la asociación de vecinos del Zaidín. El objetivo será escuchar de primera mano a los damnificados y explicar el papel que tendrá el Consorcio de Compensación de Seguros en la reparación e indemnización de los daños.
Los episodios sísmicos más intensos dejaron en el barrio algunas de las imágenes más inquietantes. Hubo vecinos que abandonaron sus viviendas y buscaron refugio en calles y plazas ante el temor a nuevas réplicas, mientras los servicios de emergencia tuvieron que intervenir por desperfectos en edificios. Entre los incidentes registrados se encuentra el desprendimiento de una cornisa que terminó dañando varios vehículos estacionados.
La preocupación se trasladó rápidamente al interior de los hogares. Grietas y daños en paredes y elementos de las viviendas llevaron a numerosos vecinos a solicitar asesoramiento y a reclamar inspecciones que determinasen el alcance real de las consecuencias de los terremotos.
Las cifras ayudan a comprender la dimensión del problema. Hasta este lunes se habían inspeccionado 976 edificios, con 217 que requerían nuevas revisiones o medidas preventivas y 47 que no reunían inicialmente las condiciones para ser habitados con seguridad. Aunque la mayoría de los inmuebles de Granada capital no presentan daños estructurales graves, sí se han detectado numerosos desperfectos que tendrán que ser reparados.