Granada: El Señor del Rescate vuelve a conquistar la ciudad nazarí en un Lunes Santo para el recuerdo
Reportaje Ramón Martín (Motril Digital)
La Cofradía de Nuestro Padre Jesús del Rescate ha vuelto a llenar de emoción y recogimiento las calles de Granada en este Lunes Santo, protagonizando una de las jornadas más intensas y esperadas de la Semana Santa. Desde la Iglesia Parroquial de Santa María Magdalena, la hermandad inició su estación de penitencia arropada por una multitud de fieles que, un año más, no quisieron faltar al encuentro con el conocido “Señor de Granada”.
El discurrir de la cofradía por el centro histórico dejó estampas de gran belleza y solemnidad. El silencio respetuoso del público se alternaba con el sonido de la música procesional, mientras el paso avanzaba lentamente entre calles abarrotadas. Uno de los momentos más sobrecogedores se vivió en su tránsito por la Carrera de la Virgen y en su llegada a la Catedral de Granada, donde la iluminación y el entorno monumental acentuaron el carácter solemne de la estación de penitencia.
En el centro de todas las miradas, Nuestro Padre Jesús del Rescate, obra del escultor Diego de Mora, volvió a suscitar una profunda emoción entre los granadinos. Su imagen, cargada de expresividad barroca, avanzaba entre una atmósfera de fervor y recogimiento, reflejando siglos de devoción ininterrumpida. No faltaron gestos de fe, promesas cumplidas y miradas cargadas de emoción al paso del Señor.
El cortejo, cuidado al detalle, puso de manifiesto el rico patrimonio de la hermandad: bordados de gran calidad, insignias históricas y una orfebrería que realza la solemnidad del conjunto. Todo ello contribuyó a crear una procesión elegante y profundamente simbólica, fiel a la tradición trinitaria que define a esta corporación.
A lo largo de todo el recorrido, Granada se volcó con su Cristo del Rescate. Vecinos, visitantes y devotos acompañaron cada paso en una jornada que volvió a confirmar el lugar privilegiado que ocupa esta hermandad en el corazón de la ciudad. Así, entre el recogimiento de la noche y el eco de la música procesional, el Rescate dejó una vez más una huella imborrable en la memoria de quienes vivieron este Lunes Santo.

