Granada: El desempleo cae en unas 1.200 personas en marzo gracias al tirón del sector servicios en Semana Santa
Foto Ramón Martín (Motril Digital)
El mercado laboral de la provincia de Granada ha experimentado en marzo un ajuste claramente condicionado por factores estacionales, con una reducción del paro cercana a las 1.200 personas que confirma el peso estructural de la economía de servicios en el territorio. Más allá del dato puntual, la lectura económica apunta a un patrón recurrente: la activación del empleo en momentos de alta demanda turística sigue funcionando como principal válvula de escape del desempleo.
La proximidad de la Semana Santa ha actuado, una vez más, como catalizador de la actividad, especialmente en ramas como la hostelería, el comercio y los servicios vinculados al turismo. Este impulso genera un efecto arrastre inmediato sobre la contratación, aunque con un marcado carácter temporal que limita su capacidad de consolidación a medio plazo.
Desde una perspectiva estructural, el comportamiento del empleo en marzo refuerza la dependencia de Granada de los ciclos de consumo asociados al calendario turístico. El sector servicios no solo lidera la creación de empleo en estos periodos, sino que absorbe la mayor parte de la mano de obra disponible, relegando a un segundo plano a sectores como la industria, la construcción o la agricultura, cuyo comportamiento resulta más estable pero menos dinámico en términos de generación de puestos de trabajo.
Este modelo, basado en picos de actividad, introduce una volatilidad inherente en las cifras de paro, con descensos significativos en campañas concretas seguidos de fases de ajuste. Aun así, la tendencia observada al inicio de la primavera permite anticipar un segundo trimestre con niveles de empleo más favorables, siempre supeditados a la intensidad de la demanda turística.
En clave económica, el reto para la provincia no reside únicamente en aprovechar estos repuntes coyunturales, sino en transformar este dinamismo estacional en crecimiento sostenido, diversificando su tejido productivo y reduciendo la exposición a factores externos que, como las campañas festivas, siguen marcando el pulso del empleo.

