Granada: Balines disparados desde el exterior hieren a dos menores en un colegio de La Chana
La mañana transcurría con normalidad en un aula de un centro educativo del barrio granadino de La Chana, hasta que un suceso tan inesperado como inquietante irrumpió en la rutina escolar. Dos menores de 13 años resultaron heridos tras recibir impactos de balines disparados desde el exterior del recinto, en un episodio que ya investiga la Policía Nacional.
Los hechos ocurrieron mientras los alumnos se encontraban en clase. La ventana del aula, abierta en ese momento, se convirtió en el punto de entrada de varios proyectiles procedentes, presuntamente, de un arma de aire comprimido. Dos niños fueron alcanzados: uno sufrió un impacto en la cara y otro en la espalda. A pesar de lo alarmante de la situación, las heridas han sido calificadas como superficiales y no revisten gravedad.
El incidente activó de inmediato el protocolo de seguridad. En un primer momento acudió la Policía Local, que trasladó el caso a la Policía Nacional al apreciarse indicios de posible delito. Agentes de la Unidad de Prevención y Reacción se desplazaron hasta el colegio —Nuestra Señora de la Consolación— para realizar una inspección ocular tanto en el interior como en los alrededores del centro.
Las primeras pesquisas no han permitido localizar restos de los disparos ni identificar el punto exacto desde el que se efectuaron, algo habitual en este tipo de armas, que no dejan casquillos. Aun así, se han abierto diligencias y se ha elaborado el correspondiente atestado policial, que será analizado por unidades especializadas, previsiblemente del grupo de delincuencia urbana.
Por el momento no se han producido detenciones ni se ha determinado la autoría de los hechos. Tampoco consta aún la presentación formal de denuncias, aunque tanto la dirección del centro como las familias de los menores afectados han mostrado su intención de personarse en la causa.
La investigación sigue abierta en busca de respuestas que aclaren un episodio que, más allá de sus consecuencias físicas leves, ha generado una profunda preocupación en la comunidad educativa y en el entorno del barrio.

