
La Junta de Andalucía ha puesto en marcha la renovación del transporte público regular de viajeros por carretera en la provincia de Granada con la firma de dos de los siete primeros contratos formalizados en el marco de un proceso de modernización del sistema concesional autonómico, el primero de estas características en casi dos décadas.
Estos nuevos contratos, que entrarán en servicio de forma progresiva a partir de la próxima semana, forman parte de la transformación integral del modelo de transporte interurbano impulsado por la Consejería de Fomento, Articulación del Territorio y Vivienda, con el objetivo de mejorar la calidad del servicio, reducir la antigüedad de la flota y reforzar la seguridad jurídica tanto para operadores como para usuarios.
En el caso de Granada, las nuevas concesiones afectan a dos líneas metropolitanas clave. Por un lado, la línea M-300, que conecta la capital granadina con El Fargue, Huétor Santillán, El Colmenar y Beas de Granada, será gestionada por la empresa Transportes Trinidad Nievas. Por otro, la línea 323 del Consorcio de Transporte Metropolitano, que une Granada con Limones pasando por Olivares, Tiena, Moclín y Tózar, estará operada por ALSA.
Según ha destacado la consejera de Fomento en funciones, Rocío Díaz, este proceso supone “el inicio de una transformación necesaria” tras años en los que numerosas concesiones han funcionado en situación de caducidad, algunas desde finales de los años 90, lo que ha generado una situación de inseguridad jurídica y limitaciones para la incorporación de mejoras en el servicio.
Con estas nuevas adjudicaciones, la Junta avanza en la renovación de casi un millar de rutas de autobús de titularidad autonómica en Andalucía, un proceso que se encuentra ya en su fase final con decenas de lotes adjudicados o en fase de resolución. Los nuevos contratos tendrán una vigencia de cinco años, con posibilidad de prórroga, y contemplan una inversión global que refuerza la modernización del sistema.
Entre las mejoras previstas se incluyen la renovación progresiva de la flota de autobuses, la reducción de su edad media y la incorporación de servicios adicionales como conexión wifi y puertos de carga USB, con el objetivo de adaptar el transporte público a las nuevas demandas de movilidad.
La Consejería de Fomento enmarca esta actuación dentro del Plan de Infraestructuras de Transporte y Movilidad de Andalucía (PITMA), con el que el Gobierno andaluz trabaja en el diseño de un nuevo mapa concesional que permita construir un sistema de transporte más eficiente, sostenible y adaptado a las necesidades presentes y futuras de movilidad en la comunidad autónoma.