
El rey Felipe VI calificó de «inaceptable» la «intrusión masiva de decenas de miles de personas» en Ceuta durante el pasado verano, al considerar que se produjo una vulneración de una frontera española que es también una frontera exterior de la Unión Europea. El monarca realizó estas declaraciones durante la cena de gala ofrecida en el Palacio Real al presidente de Francia, Emmanuel Macron, y a su esposa, Brigitte Macron, con motivo de su visita de Estado a España.
Ante Macron y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, Felipe VI señaló que lo ocurrido en Ceuta constituye un «desafío mayúsculo» tanto desde el punto de vista de la seguridad y el orden público como desde el ámbito humanitario. A su juicio, esta situación debe traducirse en un refuerzo de la colaboración entre los Estados miembros, tanto en recursos como en cooperación.
El Rey subrayó que los países que soportan una mayor presión migratoria por encontrarse en la frontera exterior de la Unión Europea no pueden afrontar solos una responsabilidad que corresponde al conjunto de los Estados miembros. En este sentido, defendió que Europa debe ser «más eficaz y solidaria» en la protección de sus fronteras.
La referencia a Ceuta se enmarcó en un discurso centrado en la necesidad de reforzar la cooperación europea ante un escenario internacional marcado por los conflictos, las tensiones geopolíticas y la transformación de las relaciones entre las grandes potencias. Felipe VI defendió una mayor integración europea en ámbitos como la defensa, la seguridad, la investigación, la industria y la protección de las cadenas de suministro.
El monarca también destacó la estrecha relación entre España y Francia, a las que definió como dos naciones «vecinas y amigas» y «profunda y orgullosamente europeas». Asimismo, agradeció a Macron su compromiso con la construcción europea, el derecho internacional y el fortalecimiento de las relaciones bilaterales durante sus años al frente de la presidencia francesa.
Felipe VI puso de relieve que los intercambios comerciales entre ambos países superan los 130.000 millones de euros anuales, mientras que las inversiones cruzadas rebasan los 100.000 millones. También defendió el impulso de las interconexiones energéticas, viarias y ferroviarias y una mayor cooperación industrial para avanzar en la transición energética y mejorar la competitividad.
En el ámbito social, recordó que cerca de 330.000 españoles residen en Francia y algo más de 125.000 franceses viven en España, y destacó el convenio de doble nacionalidad firmado en Montauban en 2021.
El Rey reivindicó asimismo una Europa con mayor capacidad propia para actuar, producir, investigar y defender sus infraestructuras, así como para avanzar en autonomía en materia de defensa y afrontar conjuntamente retos tecnológicos como la inteligencia artificial.
Finalmente, Felipe VI defendió los valores europeos de libertad, democracia y Estado de derecho y llamó a reforzar la cooperación internacional frente a los conflictos y las desigualdades. El monarca cerró su intervención brindando por Francia, España, Europa y el futuro.