
Todo empezó con pequeñas señales dispersas en distintos puntos de Almuñécar: una caja registradora vacía aquí, un descuido aprovechado allá, un bolso desaparecido tras una ventana entreabierta. Nada parecía conectado en un primer momento. Hasta que los patrones comenzaron a encajar.
Entre el 25 y el 30 de mayo, varios establecimientos —bares, alojamientos turísticos y hasta una vivienda particular— fueron escenario de una sucesión de sustracciones que, por su forma de ejecutarse, acabaron llamando la atención de la Guardia Civil. No era solo la repetición de hechos, sino la coincidencia en la forma y, sobre todo, en las imágenes: dos figuras apareciendo una y otra vez en grabaciones de cámaras de seguridad.
La investigación del equipo de Almuñécar fue hilando cada episodio como si se tratara de piezas de un mismo recorrido. Primero, dinero en efectivo desaparecido en una cafetería tras un descuido. Después, un nuevo golpe en un mesón, esta vez con una cantidad mayor. Más tarde, accesos forzados a un restaurante y a un hostal, donde además de efectivo y bebidas, desaparecieron objetos de valor menor pero de rápida salida. En paralelo, un bolso sustraído de un bungalow abrió otra derivada: el uso posterior de una tarjeta bancaria en comercios cercanos, una acción que terminó de fijar la pista en las cámaras.
Mientras las pesquisas avanzaban, los agentes fueron estrechando el cerco. La pareja señalada por las imágenes no parecía tener un punto fijo claro, hasta que un dispositivo de vigilancia permitió situarlos en el interior de una caravana utilizada como vivienda. El acceso no había sido limpio: también allí se registraron daños en la estructura.
La intervención se cerró con la detención de un hombre de 45 años y una mujer de 42, a los que se atribuye la autoría de seis hechos delictivos distintos, entre hurtos, robo con fuerza, estafa por uso indebido de tarjeta, allanamiento y daños. El perjuicio económico total supera los dos mil euros, entre lo sustraído y los desperfectos ocasionados.
Tras su paso por dependencias policiales y su puesta a disposición judicial, ambos han quedado en libertad con cargos mientras continúa el procedimiento.