
El incendio declarado este martes al mediodía en el paraje del Barranco Utrera, en el término municipal de Soportújar, ha quedado controlado después de varias horas de intenso trabajo por parte del dispositivo del Plan Infoca.
Las llamas se propagaron con rapidez por una zona de la Alpujarra especialmente complicada para las labores de extinción. Según explicó el alcalde de Soportújar, Manuel Romero, el fuego se habría iniciado después de que una furgoneta comenzara a arder en el propio paraje. A partir de ahí, las llamas encontraron en la configuración del barranco un aliado para avanzar rápidamente, favorecidas por el denominado “efecto chimenea”.
La evolución del incendio obligó a desplegar un importante dispositivo aéreo y terrestre para contener el avance del fuego. En los momentos de mayor intensidad llegaron a participar diez medios aéreos, entre ellos helicópteros y aviones de carga en tierra, además de un amplio contingente de profesionales sobre el terreno.
Una vez controlado el incendio, el operativo se mantiene en la zona para asegurar el perímetro y evitar que cualquier punto caliente pueda provocar una reactivación. En estos momentos continúan trabajando cinco helicópteros, entre ellos uno ligero, tres semipesados y uno de mando, junto a cerca de un centenar de bomberos forestales.
El dispositivo cuenta también con seis vehículos autobomba y personal técnico especializado, integrado por técnicos de operaciones, un técnico analista, un técnico de extinción y una unidad médica.
La rápida propagación inicial del fuego puso a prueba a los equipos de extinción en un enclave de difícil orografía, pero la intervención coordinada de los medios aéreos y terrestres ha permitido frenar finalmente las llamas.
Ahora el objetivo pasa por consolidar el control del incendio y vigilar el terreno para evitar que las altas temperaturas y las condiciones del entorno puedan favorecer nuevos focos. El fuego queda así bajo vigilancia en una jornada en la que la prioridad ha sido impedir que las llamas avanzaran por este entorno natural de la Alpujarra granadina.