Vélez de Benaudalla se moviliza «en defensa del río Guadalfeo, de sus riegos y sus agricultores»
Vélez de Benaudalla.- Agricultores y vecinos de Vélez de Benaudalla se han concentrado en las inmediaciones de la presa de Rules para denunciar dos cuestiones principales: la amenaza que supone el proyecto de canalizaciones Béznar-Rules sobre el sistema de riego tradicional por acequias y la imposición de un canon de agua que califican de injusto y desproporcionado.
En la presa de Rules se llegaron a concentrar centenares de personas «en defensa del río Guadalfeo, de sus riegos y de sus agricultores», tal y como rezaba la pancarta que encabezaba esta movilización convocada por la Comunidad de Regantes y el Ayuntamiento veleño.
Motivo de la concentración
La cita estaba justificada por un doble motivo, por un lado, la defensa del río Guadalfeo y del sistema de acequias históricas que todavía se emplea en la zona; por otro, la oposición al canon del agua que se ha impuesto a sus agricultores, considerado desproporcionado e injusto.
La Comunidad de Regantes ha recibido una liquidación cercana a los 109.000 euros correspondiente a 2024. Según denuncian, la cifra no refleja la realidad del consumo agrícola, incluye fincas que no forman parte de la comunidad y desconoce los beneficios ambientales del sistema tradicional de riego, como la recarga de acuíferos y la conservación de suelos fértiles.
El Ayuntamiento, con el apoyo unánime de todos los grupos políticos, reclama la suspensión de este cobro y la apertura de una mesa de trabajo en la que participen agricultores, administraciones y ciudadanía para buscar una solución. El propio alcalde, Francisco Gutiérrez, ha criticado que se les exija pagar un canon cuando ni siquiera se les incluye en las comisiones de seguimiento del agua vinculadas a la presa.
Este conflicto se enmarca en el desarrollo de las canalizaciones del sistema Béznar-Rules, unas obras largamente esperadas que deben garantizar agua para la agricultura y el abastecimiento urbano de la costa granadina. Sin embargo, los agricultores de Vélez temen que, en nombre de la modernización, se esté desmantelando un modelo de gestión del agua con siglos de historia y una notable función ecológica.
En definitiva, la protesta buscaba poner sobre la mesa la contradicción entre la necesidad de infraestructuras modernas y la defensa de un patrimonio agrícola y ambiental que ha sostenido la economía local durante generaciones.