
El susto ha sido mayúsculo este viernes por la mañana en Torrecuevas, en Almuñécar, donde un vehículo ha terminado precipitándose por un barranco con su conductor en el interior. A pesar de lo aparatoso del accidente, el hombre, de 70 años y vecino del municipio, ha conseguido abandonar el coche por su propio pie, una circunstancia que contrasta con la violencia que suele acompañar a este tipo de sucesos.
El conductor se encontraba consciente cuando fue atendido, aunque presentaba golpes en las costillas y en una rodilla. Ante la necesidad de trasladarlo a un centro hospitalario, se ha activado un dispositivo de evacuación aérea que ha tenido como punto de partida el estadio municipal de deportes Francisco Bonet, en Almuñécar.
Por ahora, las causas que llevaron al vehículo a salirse de su trayectoria y caer por el barranco siguen siendo una incógnita. Tampoco han trascendido más detalles sobre cómo se produjo el siniestro.
El accidente ha dejado, por el momento, una de esas escenas en las que el desenlace podría haber sido mucho peor: un coche despeñado, un conductor herido y la fortuna de que haya podido salir del vehículo por sus propios medios.