
La Audiencia Provincial de Granada tiene previsto juzgar el próximo 25 de junio a tres hombres a los que la Fiscalía atribuye un plan para introducir billetes falsificados en varios establecimientos de ocio de Motril. El Ministerio Público solicita para cada uno de ellos una pena de seis años de prisión, además de una multa de 600 euros, por un presunto delito de tenencia de moneda falsa en concurso con un delito continuado de estafa.
Según recoge el escrito de acusación, los hechos se remontan a noviembre de 2002. Los procesados, presuntamente actuando de forma coordinada y con el objetivo de obtener beneficios económicos, habrían diseñado una estrategia para colocar billetes falsos —principalmente de 100 euros— en distintos pubs de la ciudad costera, utilizándolos para pagar consumiciones o conseguir cambio en efectivo.
La primera tentativa tuvo lugar durante la madrugada del 13 de noviembre. En uno de los locales intentaron abonar una botella de ron con un billete de 500 euros, pero el sistema detector de moneda falsa del establecimiento descubrió la irregularidad y la operación quedó frustrada. Finalmente, los clientes pagaron con dinero auténtico.
Sin embargo, poco después se desplazaron a otro pub, donde consiguieron completar tres pagos con billetes falsificados de cien euros sin levantar sospechas. El propietario del negocio no advirtió el engaño hasta el cuarto intento, cuando detectó la falsedad del billete y se negó a aceptarlo. Para entonces, los otros tres ya habían entrado en circulación.
Horas más tarde, sobre las cinco de la tarde, uno de los acusados acudió a otro establecimiento y pidió al camarero que le cambiara un billete de cien euros. Tras entregarle las monedas correspondientes, el dueño comprobó que el billete era falso y alertó a la Policía Nacional. Los agentes se desplazaron hasta el lugar, intervinieron el dinero e identificaron al sospechoso.
La investigación continuó durante la madrugada del día siguiente. Los policías localizaron a los tres hombres en las inmediaciones de la zona donde se habían producido los hechos y, durante el registro practicado a uno de ellos, hallaron otros tres billetes falsificados de cien euros. Además, uno de los propietarios afectados confirmó ante los agentes que había sido víctima de un intento de estafa.
Con estos antecedentes, la Fiscalía sostiene que los tres acusados actuaron de manera concertada para introducir moneda falsa en el circuito económico y mantiene su petición de seis años de cárcel y una sanción económica de 600 euros para cada uno de ellos.