Motril: La Vera Cruz inicia su estación de penitencia con solemnidad y recogimiento en la tarde del Viernes Santo
Reportaje Paulino Martínez Moré (Motril Digital)
La tarde del Viernes Santo en Motril ha comenzado a latir con fuerza desde el interior de la Parroquia de la Encarnación, donde la Primitiva y Real Hermandad de la Vera Cruz, Dulce Nombre de Jesús, Santísimo Cristo de la Expiración, Nuestra Señora del Valle y San Juan Evangelista ha iniciado su estación de penitencia.
En medio de una expectación contenida, se abrían las puertas del templo para dar paso a la cruz de guía, marcando el inicio de uno de los cortejos más sobrios y sobrecogedores de la Semana Santa motrileña. El silencio, apenas roto por las notas de la Capilla Musical Santo Ángel Custodio, de Granada, se imponía entre los asistentes, conscientes de la solemnidad del momento.
Los primeros tramos de nazarenos, ataviados con túnicas oscuras y cíngulo de esparto, avanzaban lentamente, configurando un cortejo de marcado carácter penitencial. Poco después hacía su salida el paso del Dulce Nombre de Jesús, que inauguraba el discurso iconográfico de la hermandad.
El momento culminante llegaba con la salida del Santísimo Cristo de la Expiración. La maniobra, medida al milímetro, obligaba a los costaleros a detenerse en varias ocasiones para salvar el dintel del templo. La tensión y el recogimiento se hacían palpables entre el público, que acompañaba en respetuoso silencio hasta que el crucificado quedaba plenamente en la calle, arrancando entonces una emoción contenida.
Cerrando el cortejo, Nuestra Señora del Valle, acompañada por San Juan Evangelista, aportaba una nota de profunda sensibilidad al conjunto, despertando suspiros y miradas emocionadas entre los fieles.
La hermandad continuará ahora su recorrido por el centro de la ciudad hasta alcanzar la Carrera Oficial, en una estación de penitencia que, fiel a su historia centenaria, mantiene intacto su sello de sobriedad, recogimiento y profunda devoción.

