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Un nuevo cuadernillo didáctico, una renovada exposición sobre la biodiversidad de la Costa Tropical y mejoras en los espacios interpretativos convierten a la reserva natural motrileña en un gran aula al aire libre para las nuevas generaciones.
Hay lugares que guardan historias. Otros, además, son capaces de inspirar a quienes los visitan. La Charca de Suárez pertenece a esa segunda categoría. Este singular humedal, considerado el último enclave de agua dulce de la costa granadina, continúa evolucionando para reforzar su papel como refugio de biodiversidad y, al mismo tiempo, como uno de los principales espacios de educación ambiental de Andalucía.
Con motivo de la celebración del Día Internacional del Medio Ambiente, la alcaldesa de Motril, Luisa María García Chamorro, acompañada por miembros del equipo de Gobierno municipal y responsables medioambientales de la reserva, presentó una serie de novedades destinadas a enriquecer la experiencia de los visitantes y acercar aún más el conocimiento de la naturaleza a los más jóvenes.
«La naturaleza cobra vida en la Charca de Suárez», destacó la primera edil durante la presentación de las nuevas iniciativas, que suponen un importante paso adelante en la divulgación de los valores ecológicos de este espacio protegido.
Entre las principales novedades figura una exposición permanente renovada que permite descubrir la extraordinaria riqueza natural de la Costa Tropical a través de una cuidada organización por hábitats. Los visitantes pueden recorrer distintos espacios interpretativos donde se muestran especies representativas de la flora y fauna de la comarca, además de interesantes colecciones de huellas, plumas y otros elementos naturales que ayudan a comprender la complejidad y diversidad de los ecosistemas que conviven en el litoral granadino.
La iniciativa persigue que cada visita se convierta en una experiencia de aprendizaje. No se trata únicamente de observar aves desde los observatorios o recorrer los senderos entre carrizos y eneas. El objetivo es que quienes atraviesan las puertas de la Charca comprendan la importancia de conservar espacios naturales que constituyen auténticos oasis de vida.
Pero si hay una novedad que ha despertado especial interés es el lanzamiento del cuadernillo didáctico «Suárez & Suárez. Detectives del humedal», una original herramienta educativa creada para que los escolares descubran la reserva de forma divertida y participativa.
La publicación presenta a dos entrañables personajes que guiarán a los niños en una aventura llena de retos, juegos y misterios ambientales. Un simpático zorro y una focha moruna —una de las especies más emblemáticas del humedal— se convierten en detectives encargados de investigar las pistas que esconde la naturaleza.
A través de actividades adaptadas al público infantil, los pequeños visitantes aprenden a identificar rastros de animales, descubrir especies vegetales, interpretar señales del entorno y comprender el delicado equilibrio ecológico que hace posible la vida en la Charca de Suárez.
La propuesta combina entretenimiento y educación ambiental, una fórmula que desde hace años viene desarrollándose con éxito en la reserva y que ha convertido este espacio en una referencia para miles de escolares de la provincia.
La Charca de Suárez ocupa una superficie cercana a las quince hectáreas y constituye el último humedal litoral de agua dulce de la costa de Granada. Su recuperación representa uno de los grandes éxitos medioambientales de la ciudad.
Lo que hace décadas estuvo amenazado por la presión urbanística y la degradación ambiental se ha transformado en un santuario para la fauna. Hoy alberga cientos de especies de vertebrados, especialmente aves acuáticas, convirtiéndose en un enclave estratégico para las rutas migratorias que conectan Europa y África.
Focha moruna, calamón común, malvasía cabeciblanca, garzas, martinetes, aguiluchos laguneros y numerosas especies de patos encuentran aquí refugio, alimento y zonas de reproducción. A ello se suma una rica comunidad de anfibios, reptiles, insectos y una vegetación característica de los humedales mediterráneos.
Las mejoras desarrolladas en los últimos años, junto con la modernización de accesos, senderos, observatorios y espacios expositivos, refuerzan el atractivo de una reserva que cada año recibe miles de visitantes y numerosos grupos educativos.
Las actuaciones presentadas con motivo del Día Internacional del Medio Ambiente reflejan una idea sencilla pero fundamental: solo se protege aquello que se conoce y se valora.
Por ello, la nueva exposición y el cuadernillo «Suárez & Suárez» representan mucho más que recursos didácticos. Son herramientas para despertar la curiosidad, fomentar el respeto por la biodiversidad y sembrar en las nuevas generaciones una conciencia ambiental que resulta imprescindible para afrontar los desafíos del futuro.
Mientras los niños siguen las pistas de un zorro detective y una focha moruna entre los senderos de la reserva, la Charca de Suárez continúa cumpliendo una de sus misiones más importantes: enseñar que la naturaleza no es algo lejano, sino un patrimonio vivo que forma parte de la identidad de Motril y que merece ser conocido, disfrutado y protegido.