
La operación conjunta de Vigilancia Aduanera, Guardia Civil y Policía Nacional se salda con 14 detenidos, siete registros y la intervención de cuatro vehículos preparados para ocultar droga
La Unidad Operativa de Vigilancia Aduanera de Melilla, la Guardia Civil y la Policía Nacional han desarticulado una organización criminal dedicada al tráfico de hachís entre Melilla y la Península mediante el uso de vehículos equipados con sofisticados dobles fondos. La actuación se enmarca en la operación conjunta denominada ‘Sarcina’/‘Orange’.
El operativo ha culminado con la detención de 14 personas de nacionalidad española, todas ellas con antecedentes policiales, como presuntas autoras de delitos de organización criminal y contra la salud pública. Además, se han practicado siete registros en distintos inmuebles de la Ciudad Autónoma de Melilla.
Durante los registros, los agentes han intervenido cuatro vehículos modificados para el transporte oculto de droga, diverso material de telefonía móvil, documentación relevante para la investigación y un inhibidor de frecuencias que, presuntamente, era utilizado para dificultar la labor policial.
Paralelamente, se han desarrollado investigaciones patrimoniales por parte de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria, el Grupo de Patrimonio de la Guardia Civil y la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional. Los investigadores consideran completamente desmantelada la estructura criminal.
Una organización altamente especializada
Las pesquisas han permitido determinar que la organización introducía grandes cantidades de hachís procedentes de Marruecos a través de vehículos especialmente acondicionados con dobles fondos. Una vez en Melilla, la droga era trasladada a diferentes inmuebles utilizados como almacenes temporales o “guarderías”, desde donde se organizaba su posterior distribución.
La investigación comenzó en marzo de 2025, cuando la Policía Nacional detectó la actividad de una organización perfectamente estructurada y jerarquizada, dedicada al envío sistemático de importantes cargamentos de hachís hacia distintos puntos de la Península y del resto de Europa.
A lo largo de la investigación se logró identificar a todos los integrantes del entramado criminal, así como las funciones específicas que desempeñaban dentro de la organización. Según los investigadores, se trataba de uno de los grupos más activos en el tráfico de hachís del litoral mediterráneo.
Tres toneladas de hachís ocultas entre cartón prensado
Uno de los hitos clave de la operación tuvo lugar el pasado 16 de octubre, cuando el Servicio de Vigilancia Aduanera y la Guardia Civil detectaron un envío sospechoso con destino a la Península oculto entre cartones prensados.
Tras establecer un dispositivo de vigilancia y seguimiento, los agentes lograron intervenir aproximadamente 3.000 kilogramos de hachís y detener a dos personas en la provincia de Granada.
Las investigaciones posteriores permitieron vincular este importante alijo con la organización criminal que ya estaba siendo investigada por la Policía Nacional, circunstancia que propició la creación de un equipo conjunto de investigación y aceleró el desmantelamiento definitivo de la red.
La operación ha sido desarrollada por la Unidad Operativa de Vigilancia Aduanera de Melilla, adscrita a la Agencia Tributaria, la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil y la Policía Nacional.
Durante la fase de explotación, los investigadores contaron además con el apoyo de un escáner del Servicio de Vigilancia Aduanera, así como de las Unidades de Seguridad Ciudadana de Comandancia (USECIC), el Servicio Cinológico de la Guardia Civil de Melilla y la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) de la Policía Nacional.