
El crecimiento del turismo de cruceros suele ir acompañado del debate sobre su posible incidencia en la masificación turística y la presión sobre el patrimonio histórico. Sin embargo, los datos del Puerto de Motril apuntan a un escenario muy diferente para la provincia de Granada.
Las previsiones sitúan la actividad anual en torno a los 125.000 cruceristas repartidos en unas 70 escalas, unas cifras que ya se han alcanzado durante 2026 sin que se hayan registrado problemas relevantes de saturación ni alteraciones en la movilidad urbana.
Uno de los principales argumentos es la propia distribución de los visitantes. El 63 % de los pasajeros permanece en Motril, mientras que únicamente el 37 % participa en excursiones organizadas fuera del municipio.
De los aproximadamente 125.000 pasajeros que llegan cada año al Puerto de Motril, únicamente el 18,87 % termina visitando la ciudad de Granada. Esto supone alrededor de 23.600 personas anuales, con una media de apenas 337 visitantes por escala.
La comparación con el volumen turístico de la capital resulta significativa. Granada recibe alrededor de 2,5 millones de visitantes al año, de los cuales 1,6 millones pernoctan. En ese contexto, los cruceristas representan únicamente el 0,9 % del total de visitantes.
Además, las excursiones no se concentran exclusivamente en Granada, sino que también se distribuyen entre otros destinos como Salobreña, Almuñécar, La Herradura, Vélez de Benaudalla, el Valle de Lecrín, la Alpujarra, Nerja, Frigiliana, Málaga o Antequera.
Los datos también reflejan una incidencia muy reducida sobre los principales espacios patrimoniales.
No existen excursiones organizadas al Albaicín, por lo que los cruceristas no forman parte de los flujos turísticos habituales de este barrio histórico.
En el caso de la Alhambra, únicamente el 12 % de los pasajeros que llegan a Granada desde los cruceros visita el monumento. Esto supone apenas 2.836 personas al año, una media de 40 visitantes por escala.
Si se compara con los aproximadamente 2,7 millones de visitantes que recibe anualmente la Alhambra, los cruceristas representan alrededor del 0,1 % del total, es decir, uno de cada mil visitantes.
La movilidad también se encuentra planificada. Los visitantes que realizan excursiones a Granada utilizan transporte previamente contratado, por lo que no hacen uso del transporte público.
Los desplazamientos se realizan mediante seis o siete autobuses por escala, que estacionan en las dársenas habilitadas por el Ayuntamiento. Desde allí, los grupos se distribuyen en hasta seis itinerarios distintos dentro de la ciudad, con una media de 56 personas por actividad, lo que evita concentraciones de visitantes en un único punto.
El Puerto de Motril trabaja junto a la Universidad de Granada en una estrategia basada en herramientas tecnológicas y sistemas de monitorización que permitirá evaluar el impacto del turismo de cruceros en los distintos municipios.
Paralelamente, ambas instituciones desarrollan estudios específicos sobre movilidad para reducir la huella de carbono y sobre el impacto socioeconómico de esta actividad en la provincia.
A estas iniciativas se suma el proyecto de electrificación de los muelles de cruceros, que permitirá que los buques permanezcan atracados con cero emisiones durante su estancia en el puerto.
Los datos disponibles muestran así un modelo de crecimiento basado en la distribución territorial de los visitantes, la planificación de la movilidad y la incorporación de medidas ambientales, con el objetivo de compatibilizar el desarrollo económico del turismo de cruceros con la sostenibilidad del destino.