1 / 4

Lecturas entre sombrillas. Almuñécar inaugura su primera Biblioplaya en Puerta del Mar

Fotos Juan Manuel de Haro

Este verano, los libros también toman el sol en Almuñécar. Con la llegada de agosto, el municipio ha estrenado un nuevo rincón cultural a pie de arena: la Biblioplaya de Puerta del Mar, un espacio pensado para que vecinos y turistas puedan disfrutar de la lectura sin salir de la playa.

La propuesta, que combina ocio y cultura, busca acercar los libros a todos los públicos en un entorno relajado y veraniego. Instalado junto al puesto de socorro, el módulo ha sido decorado con ilustraciones coloridas y alegres a cargo de la artista Trini, de la empresa TransArte. El punto de lectura estará atendido por William y coordinado por la directora de la Biblioteca Municipal, ofreciendo servicio tanto a pequeños como a adultos.

En la inauguración estuvieron presentes el alcalde de Almuñécar, Juan José Ruiz Joya, y los concejales Alberto García Gilabert (Cultura) y Lucía González (Playas y Medio Ambiente), acompañados de la joven escritora local Paula Chacón, autora del libro infantil Paula y su mundo.

Durante el acto, García Gilabert agradeció el trabajo de todo el equipo que ha hecho posible este proyecto y celebró que, por fin, la Biblioplaya sea una realidad. Por su parte, Lucía González destacó que esta iniciativa se suma a otras acciones culturales que se desarrollan en el litoral sexitano, como conciertos y cine al aire libre, y valoró especialmente la reutilización de un módulo que estaba en desuso, ahora convertido en punto de lectura sostenible.

El alcalde cerró el acto subrayando el valor simbólico de llevar la cultura al corazón de los espacios públicos. “Almuñécar no es solo sol y playa: es también literatura, música, cine. Y hacerlo frente a un paraje tan emblemático como los Peñones del Santo, lo hace aún más especial”, expresó.

La Biblioplaya permanecerá abierta durante todo el verano, de 10:00 a 13:00 y de 16:00 a 21:00 horas. Los usuarios podrán llevarse libros prestados y devolverlos más adelante, incluso a través de la biblioteca municipal, con un plazo de hasta dos semanas.

Una invitación abierta a quienes quieran leer bajo la sombrilla, descubrir nuevas historias entre chapuzón y chapuzón, y dejarse llevar por la magia de los libros… también en la playa.