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La Esperanza recorre Motril en un Jueves Santo cargado de recogimiento espiritual

Reportaje Paulino Martínez Moré (Motril Digital)

Motril vive hoy uno de los momentos más solemnes de su Semana Santa con la salida de la Real y Muy Ilustre Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno y María Santísima de la Esperanza, una corporación que combina tradición histórica y profundo recogimiento espiritual.

El cortejo parte desde su Casa Hermandad, en la calle de las Cañas, iniciando un recorrido que atraviesa la Rambla del Manjón, calles emblemáticas como Señor de Junes, Ruiz, Avda. de San Agustín, Zapateros, Jardinillos y Carrera, antes de llegar a la Carrera Oficial en Plaza Gaspar Esteva. Desde allí, la cofradía continúa por Emilio Moré, Catalanes, San Rafael, Plaza de la Trinidad, Plaza de España, Puerta de Granada y regresa por la Rambla del Manjón hasta su templo, cerrando un itinerario lleno de devoción y respeto por la tradición.

El eje central de la hermandad lo constituyen las imágenes titulares, ambas obras del imaginero granadino Antonio Martínez Olalla. Nuestro Padre Jesús Nazareno, realizado en 1938, representa a Cristo cargando la cruz, transmitiendo esfuerzo, dignidad y perseverancia en su camino al Calvario. Su rostro serio y la precisión en la anatomía y los pliegues de la túnica reflejan la devoción popular que ha acompañado a la imagen durante generaciones.

María Santísima de la Esperanza, realizada en 1953, complementa el mensaje de la cofradía con su advocación de consuelo y fe. La Virgen, dolorosa y serena, viste bajo palio con manto y atributos propios de la Semana Santa motrileña, encarnando la esperanza cristiana y el acompañamiento maternal frente al sufrimiento de su Hijo.

El cortejo se acompaña musicalmente de la Agrupación Musical Dulce Nombre de Jesús para el Señor y de la Asociación Musical Mi Bemol para la Virgen, cuyos sones aportan solemnidad y emoción a la procesión. Las marchas, alternando momentos de recogimiento y potencia, acentúan el dramatismo espiritual de la jornada.

Así, la Cofradía de la Esperanza ofrece a Motril un Jueves Santo cargado de recogimiento, tradición y devoción, combinando el valor histórico de sus imágenes con la fuerza simbólica de un recorrido que atraviesa el corazón de la ciudad. La ciudad se detiene para contemplar y acompañar a Cristo y a su Madre, cerrando una de las jornadas más emotivas de su Semana Santa.