
Durante las labores de extinción de un incendio forestal ya controlado en el término municipal de Soportújar, en la Alpujarra granadina, los equipos de emergencia se toparon con un hallazgo inesperado. En el transcurso del operativo, dos patrullas del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) localizaron el cuerpo sin vida de un hombre de 89 años en una finca de su propiedad.
El dispositivo, que seguía desplegado en la zona afectada por el fuego, activó de inmediato el protocolo judicial correspondiente tras el descubrimiento. La Guardia Civil asumió la investigación del caso, como es habitual en este tipo de situaciones, mientras se procedía a la inspección del lugar y a la recogida de indicios.
Por el momento, las primeras informaciones no han permitido determinar con certeza si el fallecimiento guarda relación directa con el incendio forestal o si responde a otras causas. Esa incógnita queda ahora pendiente del resultado de las diligencias judiciales y, especialmente, de la autopsia, que deberá aclarar las circunstancias exactas de la muerte.
El suceso ha quedado envuelto en la lógica prudencia de la investigación en curso: sin conclusiones adelantadas y a la espera de que la evidencia forense aporte luz sobre lo ocurrido en aquella finca de la Alpujarra, donde un operativo contra el fuego acabó revelando una tragedia paralela.