
El secretario general de UPA Granada, Nicolás Chica Escanes, afirma que las adversidades climatológicas han causado daños devastadores en más de 80.000 hectáreas de almendro de las comarcas de Guadix, Baza, Huéscar y Alhama, con pérdidas económicas que podrían superar los 40 millones de euros.
El cultivo de la almendra en Granada vive una situación atípica. Es la provincia con el mayor incremento de superficie, con 4.040 hectáreas plantadas más, de las que 3.746 son de secano, para llegar hasta las 93.811 hectáreas, pero tendrá, de media, un 50% de reducción de cosecha debido a las heladas registradas los días 29 y 30 de marzo. Según los datos de la Mesa Regional de Frutos Secos de Andalucía, en Granada, con 4.914 toneladas, de las que 3.238 serán ecológicas, se produce una disminución productiva con respecto a la anterior campaña, a pesar del aumento de las nuevas plantaciones. Las heladas, a finales de marzo, con temperaturas de hasta -6º grados coincidieron con fases especialmente sensibles del cultivo, como la floración y el cuajado del fruto, provocando daños irreversibles en gran parte de la producción. En algunas zonas, con pérdidas de hasta el 85% y en determinadas explotaciones de hasta el 100%. Una menor cosecha con respecto a la pasada campaña, que ya registró una importante disminución debido a la sequía y a las plagas, por lo que la situación es muy preocupante toda vez que llevamos varios años encadenando bajas producciones.
Según el informe técnico elaborado por UPA Granada, las pérdidas de cosecha alcanzan entre el 80 y el 85% en las comarcas de Guadix, Baza, Huéscar y Alhama, especialmente en cultivo ecológico. La superficie afectada supera las 80.000 hectáreas, lo que representa cerca del 85% del almendro de la provincia. Las pérdidas económicas podrían superar los 40 millones de euros únicamente en cosecha, en una campaña que el secretario general de UPA Granada, Nicolás Chica Escanes, califica de “desastrosa” para miles de agricultores del norte provincial.
Además, recuerda que esta situación se produce después de un invierno marcado por continuas borrascas que debilitaron el estado sanitario de los árboles y favorecieron el avance de hongos, así como de plagas y enfermedades como el gusano cabezudo y la avispilla del almendro, dos de las principales amenazas fitosanitarias para el sector. A ello se suma que algunos municipios de las comarcas de Guadix, Baza y Huéscar siguen excluidos de las ayudas habilitadas por el Ministerio de Agricultura y la Junta de Andalucía para compensar los daños ocasionados por las borrascas, pese a la importante afección sufrida en estas zonas productoras.
“Hay agricultores que prácticamente no van a recoger ni un kilo de almendra esta campaña y, aun así, tendrán que seguir afrontando todos los costes de mantenimiento de sus explotaciones. La rentabilidad será nula o incluso negativa para muchas familias”, señala Nicolás Chica Escanes. UPA Granada reclama apoyo económico urgente para evitar el abandono de explotaciones y el deterioro del tejido productivo en unas comarcas donde el almendro constituye uno de los principales motores económicos y sociales del medio rural.
Una vez analizados los datos de la Mesa Regional de Frutos Secos de Andalucía, Nicolás Chica Escanes reclama la puesta en marcha urgente de un aforo oficial del almendro, así como la creación de una mesa regional oficial del sector que permita disponer de datos rigurosos, transparentes y representativos de la realidad productiva andaluza. El secretario general de UPA Granada considera imprescindible que la Consejería de Agricultura asuma un papel activo en la recopilación y publicación de datos oficiales sobre producción, existencias y evolución del mercado, siguiendo el modelo ya implantado en otros cultivos estratégicos como el aceite de oliva, la aceituna de mesa, los cítricos o el algodón.
“El sector necesita herramientas oficiales que aporten transparencia y eviten especulaciones que terminan perjudicando a los agricultores, especialmente en campañas tan complicadas como la actual. No puede ser que miles de productores afronten pérdidas históricas mientras el mercado sigue funcionando sin datos fiables ni referencias oficiales”, afirma Nicolás Chica Escanes. UPA Granada insiste en que disponer de un sistema oficial de aforo basado en parcelas y plantaciones de referencia permitiría conocer con precisión la situación real de la cosecha y evitar distorsiones en los precios en origen, ofreciendo mayor seguridad tanto a productores como al conjunto de operadores del sector. La defensa del almendro tradicional y ecológico pasa necesariamente por una mayor implicación de las administraciones, tanto en la gestión de ayudas como en la creación de herramientas oficiales de transparencia y seguimiento del mercado que permitan garantizar precios justos y estabilidad para los productores.