
El mercado laboral granadino vuelve a acusar el final de la campaña estival. Septiembre deja en la provincia 1.259 personas más inscritas en las listas del paro, elevando el número total de desempleados hasta los 62.476. Se trata del segundo mayor incremento registrado en Andalucía durante el mes, solo por detrás de Cádiz, y confirma una dinámica que se repite por segundo año consecutivo con la llegada del otoño.
El final de los contratos ligados a la temporada turística vuelve a situar a los servicios como principal foco de destrucción de empleo. El sector suma 950 desempleados, alrededor de tres de cada cuatro nuevos parados registrados en septiembre. Turismo, hostelería y comercio concentran buena parte de este retroceso, una fotografía habitual cuando la provincia deja atrás los meses de mayor actividad.
El comportamiento del resto de sectores presenta contrastes. La industria incorpora 35 personas a las listas del desempleo, mientras que 484 demandantes buscan su primer empleo. En sentido contrario, la construcción consigue reducir el paro en 116 personas y la agricultura hace lo propio con 94 desempleados menos, coincidiendo con la proximidad de la campaña olivarera.
La contratación ofrece una lectura algo más positiva, aunque también deja claroscuros. Durante septiembre se formalizaron 29.056 contratos, 8.425 más que en agosto, con un notable impulso de la construcción.
Sin embargo, la mayor parte de estos nuevos acuerdos continúa teniendo carácter temporal. 17.335 contratos, el 59% del total, fueron temporales, mientras que en el conjunto del año esta modalidad representa el 62,1% de la contratación frente al 37,9% de contratos indefinidos.
La creación de empleo, además, apenas se mueve en las cifras de afiliación. Granada cerró septiembre con 126 cotizantes más a la Seguridad Social, un incremento del 0,03%. La evolución se sostiene principalmente sobre sectores como la educación, que suma 283 afiliados con el inicio del curso, y la sanidad, con 372 más, además del comportamiento de las actividades administrativas y la construcción.
En el lado contrario aparecen algunas de las actividades más vinculadas al consumo y la temporada estival. El comercio al por mayor pierde 719 afiliados, mientras también retroceden la administración pública y la hostelería.
Las cifras vuelven a dibujar, además, una brecha clara en el mercado laboral provincial. Las mujeres representan más de la mitad de las personas desempleadas, con 36.659 inscritas como demandantes de empleo.
La edad constituye otro de los principales factores de desigualdad. Los mayores de 45 años concentran buena parte del desempleo, evidenciando las dificultades que persisten para reincorporarse al mercado laboral cuando se pierde el empleo en esta etapa.
Así, Granada encara el otoño con un mercado de trabajo que mantiene cierta capacidad de generación de contratos y pequeños avances en afiliación, pero que vuelve a mostrar su elevada dependencia de la actividad estacional. El final del verano vuelve a traducirse en un repunte del paro que deja sobre la mesa el reto de consolidar un empleo más estable durante todo el año.