El PSOE de Motril critica la ubicación de la Cruz Municipal en las Cruces de Mayo y reclama su traslado por molestias acústicas vecinales
La portavoz adjunta del Grupo Municipal Socialista, Gádor Domínguez, ha lamentado hoy la falta de voluntad del equipo de gobierno para aceptar una propuesta “razonable y equilibrada” destinada a mejorar la ubicación de la Cruz Municipal y las carrozas durante las Cruces de Mayo.
Domínguez ha destacado que se trata de “una de las fiestas más importantes de Motril, no solo desde el punto de vista cultural, sino también económico y turístico”, subrayando el papel fundamental que desempeñan asociaciones, cofradías, hostelería y comercio local en el éxito de esta celebración.
Sin embargo, ha sido contundente al señalar que “el problema no está en las cruces en general, que en su mayoría están bien organizadas, sino en la Cruz Municipal, cuya ubicación vuelve a ser un error”. En este sentido, ha recordado que el pasado año ya se produjeron numerosas quejas vecinales en la Plaza de la Coronación debido al impacto acústico, con jornadas de hasta 12 horas de música durante varios días consecutivos en un entorno residencial.
Desde el PSOE se ha propuesto trasladar esta instalación a espacios más adecuados como el parque, especialmente su zona sur, “donde ya se han celebrado eventos con éxito, como la Fiesta de la Primavera, y donde el impacto sobre los vecinos sería mucho menor”. “Existen alternativas céntricas, viables y menos molestas; lo que falta es voluntad política”, ha afirmado.
Para Domínguez, la negativa del equipo de gobierno responde a “una actitud de imposición que no escucha a la ciudadanía ni a la oposición”, pese a tratarse de una propuesta constructiva que busca compatibilizar el disfrute de la fiesta con el descanso de los vecinos.
No obstante, la portavoz adjunta socialista ha apelado a la responsabilidad del gobierno municipal y ha reclamado medidas correctoras si finalmente se mantiene la ubicación actual. Entre ellas, ha señalado la necesidad de orientar adecuadamente los altavoces hacia zonas no residenciales y aplicar un control estricto de los niveles de ruido.
“No puede haber una doble vara de medir. Si se exige a bares, locales y cruces el cumplimiento de los límites acústicos, ese mismo rigor debe aplicarse a la Cruz Municipal”, ha insistido.
Finalmente, Domínguez ha defendido un modelo de ciudad “que apueste por unas fiestas participativas y dinámicas, pero también respetuosas con el bienestar de los vecinos y vecinas”. “El ocio y la convivencia no son incompatibles; lo que se necesita es gestión, planificación y sensibilidad”, ha concluido.

