
El Metro de Granada afrontará once días de paros parciales durante la primera quincena de julio en pleno conflicto laboral entre la plantilla y la empresa concesionaria, en una protesta que vuelve a poner sobre la mesa la negociación del convenio colectivo y las condiciones de trabajo del servicio.
Las movilizaciones están convocadas los días 1, 2, 3, 6, 7, 8, 9, 10, 13, 14 y 15 de julio, con franjas horarias de paro que afectarán a los principales tramos de mayor demanda: de 7:00 a 9:30 horas, de 13:00 a 15:30 y de 18:30 a 21:00, en jornadas concretas como los días 7, 9 y 13, entre otras.
Ante este escenario, la Consejería de Empleo de la Junta de Andalucía ha fijado unos servicios mínimos del 50%, tras analizar las propuestas presentadas por la empresa y los representantes de los trabajadores. La medida afecta a conductores, personal del Puesto de Control Central, supervisores y técnicos de operaciones, con el objetivo de garantizar el funcionamiento básico del servicio durante los paros.
El conflicto no es nuevo. Esta nueva tanda de movilizaciones llega tras las ya registradas en mayo y junio, cuando el metro vivió varias jornadas de huelga parcial —e incluso una completa— coincidiendo con las fiestas del Corpus de Granada. Entonces, los servicios mínimos llegaron a situarse en el 60%, lo que ya generó importantes alteraciones en la movilidad de la capital.
El comité de empresa mantiene su disposición al diálogo, aunque insiste en que la plantilla no reclama “privilegios”, sino mejoras salariales y condiciones laborales “dignas y homologables” a las de otros metros andaluces, además de garantías que refuercen la seguridad de los viajeros y la calidad del servicio.
Mientras tanto, el calendario de paros ya está en marcha y el Metro de Granada vuelve a situarse en el centro de la tensión laboral en plena primera quincena de julio.