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Hay partidos que se ganan jugando bien. Otros, sobreviviendo. Y luego están los que se ganan porque un equipo decide que rendirse no es una opción. El CF Motril pertenece este domingo a esa última categoría. Los blanquiazules conquistaron el campo de la UD San Pedro (2-3) después de remontar dos veces un marcador adverso y encontrar el premio definitivo cuando el reloj ya caminaba por el tiempo de descuento.
El guion se torció prácticamente antes de empezar. Apenas había transcurrido un minuto cuando un robo en la salida del Motril dejó a Maxi con la oportunidad de abrir el marcador. El delantero no perdonó y puso el 1-0 cuando algunos aficionados todavía estaban acomodándose.
Pero aquel golpe tempranero no cambió la hoja de ruta del conjunto de Raúl Barroso. El Motril fue creciendo con el paso de los minutos, asumió más protagonismo y comenzó a instalarse en campo contrario. Las ocasiones aparecieron, aunque el empate se resistió hasta el descanso. Faltó precisión en los metros decisivos, pero no faltó fe.
Y esa fe terminó teniendo recompensa
Tras el paso por vestuarios, Javi Martínez apareció en el momento oportuno para cabecear el balón al fondo de la red y devolver las tablas al marcador. El 1-1 parecía abrir de nuevo el partido, aunque San Pedro tenía preparada otra respuesta.
Cuando el encuentro entraba en su tramo decisivo, un rechace en la frontal cayó del lado local e Iker Navarro lo convirtió en el 2-1 en el minuto 82. Otra vez el Motril por detrás. Otra vez obligado a empezar de nuevo.
Y otra vez se levantó el CF Motril
Dos minutos después, en el 83, Carlos Camacho apareció en el segundo palo para cabecear a la red y establecer el 2-2. El partido se había convertido en una carrera contra el reloj y, con el empate ya instalado en el marcador, todo parecía conducir hacia un reparto de puntos.
En los últimos compases del partido, el colegiado señaló penalti a favor del conjunto blanquiazul. El ruido alrededor se apagó durante unos segundos y toda la responsabilidad quedó en los pies de medio centro Fran Hernández. Desde los once metros no hubo dudas. El centrocampista engañó al destino, mandó el balón al lado izquierdo del cancerbero malaguelo modificando el marcador con un 2-3 definitivo.
Los aficionados motrileños desplazados hasta el municipal Antonio Naranjo pudieron celebrar junto a sus jugadores una victoria de las que dejan huella: remontada, carácter y un desenlace agónico. El CF Motril llegó a estar dos veces contra las cuerdas y dos veces encontró la manera de levantarse. Esta vez no ganó el que empezó mejor. Ganó el que creyó hasta el último segundo.
Con este resultado el CF Motril se mete en los puestos de ascenso y con la mirada puesta ya en el próximo compromiso liguero. Será contra el AT Porcuna en el estadio Escribano Castilla.