
Lo que comenzó como una inspección rutinaria en un establecimiento de comida rápida terminó destapando una situación mucho más grave. La Policía Local de Granada ha precintado el negocio después de comprobar el deficiente estado higiénico de la cocina y localizar, en la trastienda, una plantación de marihuana junto a diferentes sustancias estupefacientes preparadas para su distribución.
Durante la inspección, los agentes detectaron numerosas deficiencias sanitarias en la zona de elaboración de alimentos. Entre ellas, alimentos sin identificar ni etiquetar, equipos de refrigeración averiados, aceite de fritura en mal estado, presencia de insectos y una importante acumulación de suciedad y grasa en distintas superficies de trabajo.
La intervención dio un giro cuando los policías intentaron acceder a una dependencia situada al fondo del establecimiento. Un perro de raza potencialmente peligrosa custodiaba el acceso a la estancia, donde finalmente los agentes descubrieron un cultivo indoor de marihuana.
Con el apoyo de la Unidad de Intervención, la Policía localizó 88 plantas de cannabis y comprobó que la instalación eléctrica estaba conectada de forma fraudulenta a la red. El registro permitió además intervenir más de 80 gramos de cocaína, así como cantidades de MDMA y metanfetamina, varias básculas de precisión y cerca de 7.000 euros en efectivo.
Como consecuencia de la actuación, el responsable del establecimiento fue detenido como presunto autor de un delito contra la salud pública y otro por defraudación de fluido eléctrico. El negocio ha quedado clausurado de forma cautelar mientras continúan las diligencias.
