
1 / 19
Reportaje Ramón Martín (Motril Digital)
El artista madrileño llevó a la Plaza de Toros su gira «25 Pts Años», un recorrido por su etapa con El Canto del Loco y su trayectoria en solitario ante un público volcado desde el inicio
Dani Martín regresó este viernes a Granada con una de las giras más importantes de su carrera. La Plaza de Toros acogió la primera de las dos actuaciones consecutivas programadas en la ciudad dentro de «25 Pts Años», el espectáculo con el que el cantante madrileño está repasando un cuarto de siglo sobre los escenarios.
El concierto comenzó mirando directamente al pasado. «Zapatillas», «Volverá» y «Canciones» abrieron una noche en la que las composiciones de El Canto del Loco convivieron con los temas de su etapa en solitario, sin separar ambas partes de una trayectoria que para buena parte del público forma parte de una misma historia.
No hizo falta esperar demasiado para entender por dónde iba a discurrir la noche. Dani Martín puso desde el principio sobre la mesa algunas de las canciones más reconocibles de sus primeros años y construyó el repertorio a partir de ese diálogo constante entre distintas etapas. «Besos», «Tal como eres», «A contracorriente», «Son sueños» o «Puede ser» fueron apareciendo junto a canciones posteriores como «Cero», «Emocional» o «Qué bonita la vida».
La propuesta no funcionó como una reconstrucción de El Canto del Loco ni como un concierto convencional de presentación de disco. La gira está pensada como una revisión de todo lo que ha ocurrido desde entonces, con canciones que llevan años formando parte de la memoria de varias generaciones y otras que han definido su trayectoria después de la separación del grupo.
El repertorio siguió avanzando por títulos como «La madre de José», «Volver a disfrutar», «Una foto en blanco y negro», «Ya nada volverá a ser como antes», «La suerte de mi vida», «Peter Pan» o «Insoportable», junto a temas de su carrera en solitario como «Carpe Diem», «Novedades viernes» o «El último día de nuestras vidas».
La respuesta del público fue una parte esencial de una noche que llegaba precedida por una fuerte demanda de entradas. Granada terminó incorporándose a las ciudades con dos conciertos consecutivos de la gira, y la segunda actuación, prevista para este sábado, había colgado ya el cartel de agotado.
En la Plaza de Toros coincidieron seguidores que conocieron a Dani Martín en los años de El Canto del Loco con otros que se incorporaron después. Esa mezcla generacional explica en buena medida la vigencia de un repertorio en el que muchas canciones han sobrevivido al paso del tiempo sin quedar reducidas únicamente al recuerdo.
Dani Martín planteó el concierto como una celebración de lo recorrido, pero sin detenerse demasiado en la nostalgia. El pasado estuvo presente desde la primera canción, aunque siempre integrado en un espectáculo que también reivindicó su trayectoria posterior y el camino seguido durante estos años.
Granada vivió así la primera de dos noches consecutivas dedicadas a una carrera construida sobre canciones que siguen encontrando respuesta en directo. Veinticinco años después, Dani Martín volvió a comprobar en la Plaza de Toros que buena parte de aquel repertorio continúa teniendo algo que decir.