
La formación andalucista cuestiona el destino de los más de 60 millones de euros adicionales recaudados por el Ayuntamiento a través del Impuesto sobre Bienes Inmuebles desde 2011 y reclama una mayor inversión en los servicios públicos y los barrios del municipio.
Convergencia Andaluza (CA) ha denunciado la elevada presión fiscal que, a su juicio, soportan los vecinos de Almuñécar y ha puesto el foco en el incremento de la recaudación municipal a través del Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) durante los últimos quince años.
La formación andalucista sostiene que el municipio tiene los impuestos más altos de Andalucía y se pregunta qué destino han tenido los más de 60 millones de euros adicionales que, según sus cálculos, ha ingresado el Ayuntamiento por este concepto desde 2011.
CA sitúa el origen de esta evolución en el cambio de gobierno municipal de aquel año, cuando el Partido Popular accedió a la Alcaldía pese a no haber sido la fuerza más votada en las elecciones. Desde entonces, aseguran los andalucistas, los vecinos han tenido que afrontar un incremento considerable de la carga tributaria.
Según los datos aportados por la formación, los ingresos municipales procedentes del IBI han pasado de unos 11 millones de euros en 2011 a más de 17 millones en 2025. Una evolución que, según CA, supone una recaudación acumulada adicional superior a los 60 millones de euros en ese periodo.
Ante estas cifras, los andalucistas cuestionan qué inversiones se han realizado con esos recursos y qué mejoras concretas han percibido los ciudadanos. A su entender, el aumento de los ingresos municipales debería haberse traducido en mejores servicios públicos, una mayor atención a las necesidades de los barrios, urbanizaciones y núcleos de población, así como en la creación de nuevas infraestructuras y equipamientos.
En este sentido, Convergencia Andaluza plantea la reducción del IBI como uno de sus compromisos para aliviar la presión económica sobre las familias y propietarios del municipio. Esta propuesta estaría acompañada de una revisión de los gastos municipales que considera suntuarios y de una gestión más eficiente de los recursos públicos.
«Los vecinos tienen derecho a saber en qué se gasta su dinero y a exigir que sus impuestos se traduzcan en mejores servicios y una ciudad mejor atendida», concluye la formación andalucista en su comunicado.