
Convergencia Andaluza de Almuñécar ha denunciado la decisión adoptada por el equipo de gobierno del Partido Popular de reducir y reubicar los espacios destinados a los grupos de la oposición en la tercera planta del Ayuntamiento, una medida que consideran un nuevo obstáculo para el ejercicio de las funciones de representación, fiscalización y atención a la ciudadanía.
Según la formación andalucista, la decisión se ha tomado de manera unilateral, sin negociación previa ni consenso con los grupos afectados, y sin atender las objeciones planteadas, lo que supone —afirman— una ruptura de los acuerdos organizativos establecidos al inicio de la legislatura sobre la distribución de dependencias municipales.
Desde la organización se sostiene que esta actuación refleja una forma de entender la gestión municipal alejada del diálogo y la participación, ya que, pese a los reiterados llamamientos institucionales al consenso por parte del equipo de gobierno, en la práctica se impone la mayoría absoluta sin acuerdo con la oposición.
Convergencia Andaluza critica además que no puede hablarse de participación cuando las decisiones se comunican una vez adoptadas, ni de transparencia cuando no existe margen para el debate, al tiempo que subraya que el respeto institucional debe incluir la dotación de medios suficientes a los grupos encargados de controlar la acción del gobierno.
La formación concluye que la calidad democrática de una institución se mide en los hechos y no en los discursos, y considera que el alcalde estaría utilizando su mayoría para imponer decisiones sin diálogo real con el resto de fuerzas políticas.