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La Junta Directiva de COEXPHAL, en su reunión del 13 de octubre, ha aprobado por unanimidad trasladar a la Consejería de Agricultura de la Junta de Andalucía una batería de medidas urgentes para hacer frente a la expansión de Thrips parvispinus, una plaga que sigue provocando graves daños en los cultivos hortícolas de las provincias de Almería y Granada. Todas las propuestas acordadas por la organización ya han sido trasladadas a la Junta de Andalucía en una reunión mantenida esta misma mañana, en la que COEXPHAL ha expuesto la necesidad de actuar con rapidez y determinación para contener el avance de la plaga.
La Asociación de Organizaciones de Productores de Frutas y Hortalizas de Almería considera que la situación actual exige una respuesta coordinada, contundente e inmediata por parte de todas las administraciones competentes y de todos los agentes que participan en la actividad productiva, desde los semilleros y productores hasta las empresas comercializadoras, la industria auxiliar y los responsables públicos de sanidad vegetal.
COEXPHAL advierte de que la dimensión alcanzada por esta plaga requiere pasar de las recomendaciones a la aplicación efectiva de medidas de obligado cumplimiento que permitan reducir la presión de la plaga, minimizar su propagación y preservar la competitividad de la horticultura intensiva del sudeste español.
Entre las principales actuaciones planteadas destaca la puesta en marcha de un ‘barrido cero’ de residuos agrícolas, con especial atención a ramblas, caminos rurales y zonas próximas a explotaciones agrícolas, al entender que estos espacios pueden convertirse en reservorios que favorecen la persistencia y dispersión de plagas y enfermedades. Asimismo, la organización valora positivamente la activación de un canal de denuncias para detectar fincas abandonadas y facilitar la adopción de medidas correctoras en aquellos enclaves que constituyan un riesgo fitosanitario para el conjunto del sector.
La entidad también respalda la implantación de paros biológicos adaptados a cada zona productiva y periodo del año, así como un mayor control sobre el cumplimiento de los protocolos de arranque y eliminación de cultivos. Del mismo modo, solicita reforzar las estrategias de control y prevención en toda la cadena productiva, con apoyo específico para agricultores, semilleros y otros focos potenciales de dispersión.
Otro de los aspectos considerados prioritarios es garantizar la capacidad operativa de las plantas de gestión de residuos agrícolas y del sistema de transporte durante los periodos de mayor actividad, evitando cuellos de botella que dificulten la correcta eliminación de material vegetal. En este sentido, COEXPHAL insiste en la necesidad de extremar el cumplimiento de todas las medidas vinculadas al transporte y manejo de residuos para reducir los riesgos de propagación.
La propuesta trasladada a la Administración incluye además la obligatoriedad de determinadas prácticas de prevención, como la solarización de suelos o la lucha biológica en cultivos de primavera, así como el estudio de autorizaciones excepcionales de herramientas fitosanitarias que puedan contribuir al control de Thrips parvispinus.
Igualmente, la organización considera necesario habilitar líneas de apoyo para aquellas explotaciones que hayan sufrido pérdidas especialmente severas, proponiendo ayudas compensatorias para los productores que acrediten daños superiores al 30 % de su producción.
Finalmente, COEXPHAL solicita que las medidas fitosanitarias actualmente recomendadas por la Dirección General de la Producción Agraria y Ganadera para la prevención y el control de Thrips parvispinus pasen a tener carácter obligatorio, con el objetivo de asegurar una aplicación homogénea en todo el territorio afectado y aumentar la eficacia de la estrategia de contención.
La gravedad de la situación requiere unidad de acción y un compromiso real de todos los eslabones de la cadena agroalimentaria. La lucha contra esta plaga no puede recaer únicamente sobre los agricultores. Es necesario que cada agente implicado asuma su responsabilidad para proteger un modelo productivo estratégico para la economía, el empleo y el abastecimiento alimentario.